Día a día se conocen más víctimas del coronavirus y las cifras difieren mucho de un país al otro. De acuerdo a lo referido por los epidemiólogos, cada pais contabiliza a su manera los enfermos de la epidemia. Pero también hay fallecimientos que no entran en los registros oficiales como muertos causados por el virus Covid-19.
En Francia
La polémica se centra en los casos que no entran en la estadística: todos los fallecimientos fuera de los hospitales. Aunque la mortalidad es más alta entre las personas mayores (el 86% de los fallecidos en Francia tienen 70 años o más), la estadística oficial no incluye a los ancianos muertos en sus domicilios ni, sobre todo, en las 7.000 residencias que albergan a más de 700.000 personas mayores o con capacidades disminuidas.
En España
Según responsables sanitarios de comunidades autónomas, tampoco se contabiliza a las personas que fallecen en residencias o en domicilios a los que no se ha hecho el test de detección. Esas diferencias, sumadas a las dificultades de cada país para dibujar un panorama preciso, hacen que las tasas de letalidad no sean fiables.
Con el problema añadido de que cuando se diagnostica una parte muy pequeña de los contagios reales (como está sucediendo en España por falta de capacidad para hacer test), el porcentaje de fallecidos sobre el total de infectados sale más alto. En España, el último informe del Instituto de Salud Carlos III señala que el exceso de muertes respecto a la serie histórica entre el 21 y el 25 de marzo fue de casi un 17%. Pero todavía no hay cifras por causa de muerte.
En Italia
Incluye en el registro de víctimas de coronavirus a todos los pacientes que habían dado positivo en las pruebas y que han fallecido, independientemente del resto de aspectos de su historial clínico, siguiendo el criterio del Instituto Superior de Sanidad. Este ente se ocupa de hacer un estudio epidemiológico para profundizar en las causas de la muerte de los enfermos de Covid-19 y publica un informe dos veces a la semana en el que incluye si estas personas padecían además otras enfermedades.
El jefe de Protección Civil, Angello Borrelli, el encargado de comunicar las cifras oficiales, a menudo puntualiza que se trata de “fallecidos con coronavirus y no por coronavirus”, hasta que se ahonde en los historiales clínicos. La mayor parte de la comunidad científica asume que a falta de más pruebas de detección —desde el origen del brote y hasta el 28 de marzo se han realizado 429.526— los números reales tanto de contagiados como de fallecidos pueden ser muy superiores a las cifras oficiales.
En el Reino Unido
Cuando un paciente fallecía en el hospital por infección respiratoria no se registraba la causa directa de esa infección, salvo que se tratara de una “enfermedad de notificación obligatoria” por ley. Por ejemplo, ántrax, botulismo, malaria o tuberculosis. El parte médico indicaba una bronconeumonía, neumonía, avanzada edad o una designación similar.
Desde el 5 de marzo, la Covid-19 se ha incluido en la lista de notificación obligatoria. No se registra, sin embargo, la gripe estacional. La tasa de mortalidad del Reino Unido, que actualmente se sitúa en el 6%, sería en realidad mucho menor, apuntan varios expertos.
