Estimado director, quisiera, a través de estas líneas, expresar la importancia y la necesidad de un estadio cubierto con capacidad para 15.000 personas para nuestra provincia, donde el lugar elegido es un predio ubicado en el corazón, no solamente del departamento de Guaymallén, sino del Gran Mendoza. Este predio estaba abandonado y hoy, gracias a denodados esfuerzos de gestión municipal y provincial, se nos posibilitará lograr un objetivo anhelado largamente por aquellos que visualizan una Mendoza en desarrollo, con un potencial no solamente deportivo, sino cultural, artístico, turístico, económico y social.

   En la faz deportiva, imagino disfrutar de un torneo internacional de hockey sobre patines, ser sede de un torneo mundial de básquetbol, vóleibol o gimnasia artística, sólo por nombrar algunas disciplinas deportivas. En lo artístico-cultural, tener la posibilidad de disfrutar de un ballet internacional o, simplemente, de solistas o conjuntos locales, nacionales e internacionales. También imagino un desarrollo económico y urbanístico en la zona, fuentes de trabajo e inversiones y un estadio a pleno, de lunes a lunes, desarrollando los deportes de base y de contención social.

   No quisiera olvidar mencionar que Mendoza es una de las provincias más importantes del territorio nacional y una de las únicas que no posee un estadio cerrado de estas características. Los mendocinos y los argentinos hemos vivido decepciones, frustraciones y hoy no podemos desmerecer una infraestructura de estas características para las que, si no fuese Guaymallén el lugar elegido, seguramente hubiese sido otro departamento mendocino.

   Por esto es que debemos sentirnos orgullosos de poder contar en un futuro cercano en nuestro departamento con este estadio, y ese orgullo lo deben tener todos los mendocinos, pensando en una provincia pujante, con un potencial increíble y con habitantes sin egoísmos que desean una provincia que continúe en desarrollo.