El presidente Alberto Fernández encabezaá en la tarde de este domingo una reunión con el comité de seguimiento del coronavirus, que incluye a los infectólogos expertos que están asesorando al Gobierno, para definir si se suspenden las clases de forma preventiva o establecen una cuarentena obligatoria por dos semanas en todo el territorio nacional para evitar la propagación de la enfermedad.

Una de las delegaciones más nutridas fue la del ministro de Salud, Ginés González García, quien arribó acompañado por un equipo de especialistas que se trasladó a la Quinta Presidencial en una camioneta.

También estaban el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; los ministros de Economía, Martín Guzmán; del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro; de Desarrollo Social, Daniel Arroyo: de Defensa, Agustín Rossi, y de Trabajo, Claudio Moroni, entre otros.

Asimismo, asistían el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuyos distritos están actuando en sintonía con el gobierno nacional en el tema del coronavirus.

“Nosotros tenemos un comité donde están los mayores expertos infectólogos de la Argentina, y en la última reunión que hicimos, que además fue difundida, dedicamos más de una hora al tratamiento del tema escuelas”, contó Fernández a Radio 10.

En ese contexto, el Presidente explicó que “absolutamente todos los científicos nos dijeron que suspender las clases no era conveniente en primaria y secundaria, porque el grado de infección en esos chicos es muy bajo y además es una enfermedad que los chicos se recuperan con facilidad”.

Las variables que se analizaron al momento de definir si se dictaba la suspensión de las clases fueron múltiples y en ese sentido, Fernández confió que lo que más le preocupaba a los expertos es quién quedaría al cuidado de los niños si no van al colegio y sus padres deben trabajar.

“Lo que más les preocupaba a ellos es dónde quedan los chicos si no tienen clases y los padres deben ir a trabajar. Todos sacaron la conclusión de que quedan con los abuelos, y esa es la capa etárea más vulnerable que hay con la enfermedad, entonces plantearon seguir con las clases y hacer un monitoreo diario para ver a qué velocidad crece la pandemia”, explicó.