Dentro de la historia del llamado “cine maldito”, donde sus actores o directores terminaron en desagracia, se encuentra el guión de la película Atuk, que nunca se estrenó por los actores que la iban a interpretar, murieron antes de hacerlo.
La primera victima fue el actor John Belushi, conocido por la mítica “Blues Brothers”, el cual en 1982 leyó el guión de principio a fin y se mostró muy entusiasmado con la idea de interpretar a Atuk. Sin embargo una semana después de firmar el contrato, moriría de una sobredosis por un cóctel letal de cocaína mezclada con heroína.

En 1987 volvieron a intentar hacer el largometraje; en este caso, decidieron ofrecerle el papel al actor y comediante Sam Kinison, el cual aceptó e incluso llegaron a rodar un par de escenas para la película. Pero debido a la personalidad excéntrica y algunas veces irritante, Kinison abandonó el proyecto.

A los pocos años, en 1992, Sam Kinison encontraría la muerte, mientras conducía su coche y fue atropellado por un camión conducido por un adolescente borracho.
La tercera oportunidad que esta película intentó llegar a la pantalla grande fue de la mano de John Candy.
Al igual que sus predecesores, Candy fue encontrado en la habitación de su hotel en México sin vida por un ataque al corazón y al lado de su cadáver estaba el guión de Atuk abierto por la primera página.

En 1997, una productora independiente osó con volver a intentarlo y contactó a Chris Farley. Justo una semana antes de la filmación, el actor fue hallado muerto por una sobredosis.
Y por si eso fuera poco, antes de que Farley falleciese, le mostró el guion a su amigo el actor y actor de doblaje Phil Hartman (conocido por poner voz a los personajes Lionel Hutz, Troy McLure y al breve personaje de Lyle Lanley en los Simpsons) y de hecho iba a pedirle que trabajase con él en la película interpretando a un personaje secundario.

Unos seis meses después de la muerte de Chris Farley, Phil Hartman recibió un disparo en la cara que lo mató en el acto. La autora del crimen fue su esposa Brynn, a la que Phil había amenazado abandonar si no dejaba las drogas. Cuando Brynn se vio acorralada por la policía, decidó suicidarse.
La historia
El guión que encierra esta oscura historia es la novela de Mordecai Richler The incomparable Atuk (El incomparable Atuk). La historia era bastante sencilla: un inuit (nombre que se da a los habitantes de las regiones árticas de América del Norte) viaja a Toronto y deja al descubierto las miserias de la vida y las costumbres de las élites canadienses.
El guionista Tod Carroll cambió Toronto por Nueva York en un intento de globalizar al personaje y con su actor favorito en mente, un John Belushi en plena forma, escribió un guion listo para filmar. Casi cincuenta años después, Atuk sigue sin llevarse a cabo.
