“Visitar Mendoza en enero es un suicidio”, sentenció un comerciante local al evaluar la mayor presencia de cordobeses, rosarinos y bonaerenses en la Provincia. Sin embargo, los vinos mendocinos y el recargo de 30% al dólar para viajes y consumos en el exterior provocaron una inyección de turismo interno, aunque el avance es moderado.

El balance general de los comerciantes y empleados es positivo. Sostienen que no hay una explosión de ventas, pero que el sector se mueve. “Mendoza no es el destino ideal por el calor y los argentinos prefieren la costa. Sin embargo, a diferencia del año pasado, se percibe un número mayor de visitantes”, comentó Enrique Arias, encargado de un mítico lugar de productos regionales de calle Las Heras.

El último fin de semana, la ocupación promedio fue del 75%, con picos de 85%, de acuerdo con datos del Ministerio de Cultura y Turismo que prevé una buena temporada en la cual se podría establecer un “récord”, según auguró a comienzos de mes, la ministra Mariana Juri.

En cuanto a la estadía, no supera los cinco días en hoteles de entre 2 y 3 estrellas. Marcelo García, gerente de un hospedaje ubicado en calle Garibaldi, consideró que existe una baja leve, contrario a lo que evaluaron sus colegas que adelantaron una leve mejoría.

“Nuestro fuerte es julio”, comentó. Además afirmó que por lo general, los visitantes llegan de Mar del Plata, Santa Fe y Córdoba y reservan habitaciones dobles cuyo valor es de $3.300.

En relación a las compras, “es todo low cost”. Los pasajeros que arribaron por aerolíneas de este tipo no pueden llevar peso, entonces no adquieren demasiados productos.

“Los locales buscan todo lo que sea comestible: alfajores dulces, aceitunas y vinos con un gasto promedio de $1.500. En cambio, los extranjeros se inclinan por la plata, cuchillos, ponchos y tejidos”, ejemplificó otro comerciante.

Mientras que la presencia de brasileros sigue siendo una constante, hay un menor movimiento de chilenos. “Entendemos que es por la crisis que tiene su país. En cambio tenemos vuelos directos con Brasil lo que representa siempre una ventaja”, consideró Noelia Morán, encargada de un local de artesanías.

De acuerdo con las empresas de viajes y turismo, la experiencia elegida es la excursión a bodegas por un valor de $900. Incluye traslado, visita a dos establecimientos de este tipo y una olivícola.

“El turismo interno se está moviendo. Sobre todo del Norte, porteños y cordobeses. Hay muy pocos chilenos y muchos brasileños y europeos”, comentó Cintia Puy de una agencia de excursiones, quien afirmó que las salidas a alta montaña, también son muy recomendadas.

Otro sector que tuvo un gran impulso en el último tiempo, es el alquiler de bicicletas. “Alquilamos muchos a argentinos en estos días. Hay más movimiento que el habitual. El servicio cuesta $450 y pueden recorrer a pedal distintas bodegas, la más elegida es Trapiche o La Rural, cuyas degustaciones van desde los $200 a $400”, detalló Mario Cuello, que brinda el llamado servicio de “renta bike” en Coquimbito, Maipú.

En tanto el Ministerio de Turismo confirmará la percepción del sector en los primeros días de febrero, los comerciantes esperan que la Vendimia le dé un nuevo impulso a la economía mendocina.