Fuga de cerebros. Pero, esta vez, invertida. A contramano de lo que sucedió durante las últimas décadas cuando los profesionales nacionales tenían que salir a encontrar su rumbo en el exterior, por lo general a la Madre Patria, ahora los científicos españoles son los que están interesados en desarrollarse en nuestro país, según publica hoy el diario español El País.
El artículo destaca el trabajo y la inversión en materia científica que se viene realizando desde el comienzo de la gestión de Néstor Kirchner y pone énfasis en el ministro del área, quien busca cambiar la ley para dejarles la puerta abierta a los europeos.
“El encargado de abrirla es el ministro, docente y prestigioso investigador químico Lino Barañao, de 58 años, premiado por su participación en la clonación de animales genéticamente alterados para producir leche con hormonas de crecimiento”, señala el informe, y agrega: “Los españoles y latinoamericanos de países vecinos no llegan solo atraídos por los más de 1.000 euros que puede cobrar un becario o los 2.800 que alcanza cualquier investigador, según Barañao, sino por la mejora en las condiciones de trabajo”.
Asimismo, la publicación explica que el problema sobrevenido son los trámites burocráticos necesarios para acogerlos y la posible protesta que se pueda generar entre los propios científicos argentinos en busca de becas y empleo. “Estamos tratando de modificar nuestra reglamentación para facilitar este proceso. No había una experiencia reciente sobre esto. Que empiecen a venir extranjeros nos toma un poco por sorpresa. También tenemos que establecer un cupo de acogida”, señala el ministro en el artículo.
