El problema es que se está distribuyendo por sitios importantes como MacUpdate, VersionTracker, Softpedia y el sitio de descargas de Mac OSX, desde donde ya fue desactivado. Según los analistas, OpinionSpy se mete en el navegador y rastrea los discos en busca de información sensible, la que envía a varios servidores. Otra “gracia” de este bicho es que se puede actualizar y ejecutar solo, sin permiso de nadie.

Lo positivo es que la manera de contagio no es muy inteligente, ya que se adhiere como una rémora a una de las aplicaciones menos usadas: protectores de pantalla. Con este mismo gancho, un troyano atacó el año pasado a Linux. Parece que todavía hay gente que utiliza protectores de pantalla (pensé que habían desaparecido).

Vía: fayerwayer