El proceso agroclimático de las distintas regiones del país presenta diversas perspectivas para la próxima campaña agrícola, que van desde una gran cantidad de reservas hídricas a la escasez casi total de las mismas, según un relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundido ayer. Según el informe, la Región de Cuyo y el NOA atravesarán una temporada con precipitaciones superiores a lo normal, pero que serán acompañadas por un elevado riesgo de tormentas severas, con granizo y vientos, con peligro de desbordes de los ríos, inundaciones y deslizamientos de tierras. En el centro y el este de la Región Pampeana, la Mesopotamia y el este de la Región del Chaco, el proceso agroclimático que tuvo lugar durante la campaña agrícola 2009- 2010 dejó reservas hídricas que darán condiciones favorables para la implantación de la cosecha fina 2010. Si se las administra con cuidado, facilitarán la siembra de la cosecha gruesa 2010-2011. En cambio, el panorama para el oeste de la Región Pampeana y el oeste de la Región del Chaco es delicado, ya que están empezando la campaña con reservas hídricas escasas, siendo difícil que las precipitaciones que se esperan durante los próximos meses sean suficientes para reponerlas.
Además, se presentará el riesgo de que las actividades productivas de la campaña agrícola 2010-2011 consuman el agua disponible en gran parte del área agrícola, dejando una situación final en la que predominarán los déficits hídricos, lo que complicará el inicio de la campaña 2011-2012. Por lo tanto, será aconsejable diseñar un planteo productivo acorde con la situación de partida y la evolución prevista, a fin de lograr los mejores resultados posibles durante la campaña agrícola 2010- 2011 y arribar al inicio de la campaña 2011-2010 con reservas suficientes como para poder llevar a cabo la implantación de los cultivos de invierno de esa temporada. En caso de que la evolución de los próximos meses confirme la posibilidad de que la campaña agrícola 2011-2012 observe los efectos de un segundo episodio consecutivo de La Niña, será conveniente prever las medidas necesarias para mitigar los efectos de esta contingencia.
La Niña constituye la fase fría del fenómeno de El Niño Oscilación del Sur (ENSO), y está asociada a un incremento de la intensidad de los vientos alisios ecuatoriales y a un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial. Los episodios bien desarrollados producen lluvias por debajo de lo normal, desde noviembre hasta marzo, en el sur del Brasil, el este del Paraguay, el Uruguay, el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia y la Región Pampeana. En cambio, el norte y el centrooeste de Sudamérica (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el norte del Brasil), el NOA y gran parte de Cuyo observan precipitaciones sobre lo normal.
Pronosticaron para Cuyo una campaña agrícola con lluvias
Un informe de la
Bolsa de Cereales de
Buenos Aires indica
que, en esta región,
las precipitaciones
de la temporada
serán superiores
a lo normal.
