“El objetivo es manifestar el hastío frente a tantos aumentos arbitrarios y sin consulta que hicieron las empresas”, explicó ayer el dirigente socialista Héctor Polino, quien preside la agrupación Consumidores Libres. La protesta, que se llevará a cabo el 21 entre las 12 y las 13 horas, fue convocada por cuatro asociaciones de consumidores y otros tantos grupos sociales para “llamar la atención del Gobierno”, apuntó. Polino reclamó que la telefonía móvil sea considerada como “servicio público, para que sean más controlados”, en vista de que en Argentina hay casi tantos aparatos en uso como pobladores, lo que sitúa al país entre los de mayor consumo del mundo.
       Movistar, del español Grupo Telefónica, acaba de aumentar sus tarifas en 15 por ciento, mientras que Personal, controlada por una sociedad entre Telecom Italia y el consorcio argentino Werthein, aplicará un ajuste de 20 por ciento en octubre. Con estos nuevos ajustes, las tarifas de Movistar acumulan un incremento de 32 por ciento, mientras que las de Personal pasarán a 44 por ciento este año. La empresa de móviles Claro, controlada por la mexicana América Móviles, ha anunciado que “por ahora” no ajustará sus tarifas. Las tres compañías acaparan cada una cerca de un tercio del mercado argentino, en el que se han vendido unos 50 millones de aparatos, de los cuales, 37 millones están en uso, frente a una población calculada en unos 40 millones de habitantes.