BUENOS AIRES (DYN). El director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), Jorge Colina, consideró ayer que hasta que Argentina no alcance una solución con los bonistas que quedaron fuera del canje de deuda del 2005, será “muy difícil” para el país regresar a los mercados de capitales.

    “Hasta que no quede ni un papel defaulteado, va a ser muy difícil para Argentina volver a estos mercados”, advirtió. El economista también proyectó que, este año, el PBI permanecerá “estancado” y estimó que la inflación se ubicará “por encima del 15 por ciento”, y una tasa similar en el 2010, en tanto que la desocupación rondará el próximo año el 10 por ciento y la pobreza oscilará entre 30 a 35 por ciento.

    Sobre el aspecto financiero, Colina señaló que los “expertos en temas financieros sostienen que lo que restringe a Argentina para volver a los mercados financieros internacionales es el problema de los bond holders (holdouts), más que el Club de París, porque estos dejan a Argentina en situación de incumplimiento, y está el riesgo de que alguien confisque los bonos argentinos”.

    “Como las cuentas fiscales no cierran, la solución de fondo es disminuir el crecimiento de los gastos y tratar de incrementar los ingresos. Es a lo que se aspira, por eso el Presupuesto 2010 plantea un crecimiento de gastos solamente de 12 por ciento y, como es muy difícil hacerlo realidad, la brecha hay que financiarla con préstamos, con endeudamiento. “Por eso, ahora, el ministro (de Economía, Amado Boudou) plantea solucionar estos problemas regresando al mercado financiero para volver al préstamo voluntario”, graficó.

    En este sentido, interpretó que “posiblemente se llegue a tener algún lanzamiento de bonos voluntario”, aunque acotó que “va a ser a costos altísimos, porque le van a hacer pagar a Argentina la mala conducta que ha tenido”. El analista calificó el proyecto de presupuesto para el 2010 de “más realista” que en años anteriores, en lo relativo a las pautas de crecimiento de PBI, de consumo, y de inversión, aunque tildó de “irreal” a la proyección inflacionaria prevista. “Posiblemente, la evidencia de que el 2009 es un año en que la actividad económica está estancada y es crítico, no permite mantener las pautas optimistas que se tenían antes. Lo que no ha vuelto a la realidad es la pauta de inflación.

    El presupuesto 2010 maneja una pauta de inflación de 6,1 por ciento, algo que sabemos que es totalmente irreal”, planteó. Colina interpretó que, con ese nivel de inflación, el Gobierno “podrá evitar los grandes defaults del Estado”, si bien recalcó que el costo es que se deteriore la calidad de vida de la población. “No creo que vaya a caer mucho el PBI el año que viene, precisamente porque hay una inflación de 15%, lo que permite que las empresas y el Estado puedan licuar costos, lo que les da oxígeno para seguir produciendo aún en ámbitos recesivos. Es a consecuencia de eso que los ingresos reales de la población sufren mucho”, sintetizó.

    En otro orden, abogó por reconstruir al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para tener en el 2010 “un nuevo sistema estadístico nacional similar al que había en el 2006”. “Creo que esto de los consejos académicos y personas ilustres que van a monitorear no sirve de nada. Ya es hora de crear un ente totalmente independiente del Poder Ejecutivo, y que los profesionales que antes estaban en el INDEC puedan volver a reconstruir los índices”, destacó.