Mi recomendación tiene como base los infundados argumentos con que asustaron a la población y a gobernantes pusilánimes, enarbolando el eslogan de “minería contaminante”. En caso de ser cierto, Chile debe estar totalmente contaminada, ya que posee explotaciones mineras desde hace más de 100 años, aguas arriba de todas sus grandes ciudades, como Rancagua, Santiago, Viña del Mar, Copiapó, La Serena y Antofagasta.
En estas vacaciones estarían poniendo en juego su salud y la de sus familiares, por lo que recomiendo, si es que tienen la valentía de cruzar la cordillera, no consumir verduras ni frutas ni carne ni tomar agua que, seguramente, la minería chilena ha “contaminado”.
Lo que aún no comprendo es cómo a los chilenos les va mejor que a nosotros en circunstancias tan adversas.