Uno tiene la sensación de que los mendocinos, al menos, no están de acuerdo en su gran mayoría con la conducta de nuestro gobierno. A Kelso Kake le jugaron en contra, muy en contra sus promesas electorales, sobre todo en el tema seguridad.
Tal vez por eso ninguno de los candidatos visibles de los partidos confrontantes se anima a hablar del tema seguridad, ni a hacer promesas algunas. Sin embargo, deberían tenerlo en cuenta, porque, en definitiva, a Kake le sirvió para ganar. Ahora, ¿es real la disconformidad de la gente con la tarea de gobierno? Bueno, a juzgar por los números que marcan las encuestas no es tanto como se sospecha.
Las encuestas dicen que los candidatos del radicalismo van al frente pero por poco, en algunas encuestas por muy poquito. ¿Entonces, cómo es el asunto? Por un lado uno tiene la sensación de que el gobierno de Kake está bastante desacreditado, pero por el lado de las encuestas está ahí cerquita de ganar otra vez. ¿Usted entiende el asunto? Bueno, algunos dirán los candidatos del peronismo, sin que aparezca el gobernador en la campaña, traccionan mucho para que la gente los vote.
Por otro lado, pueden decir, los candidatos del radicalismo (o de la alianza que los incluye), muestran a Cobos como su gran referente, y al parecer Cobos, que tiene una buena imagen, no ayuda como se podría pensar, a que se despeguen del resto sus candidatos. Es curioso. Lo mismo está ocurriendo en la provincia de Buenos Aires, muchas protestas contra el Gobierno, muchas burlas en torno a Cristina, centenares de correos electrónicos en internet acusando a los Kirchner de diversas actitudes reñidas con el gusto general, pero las encuestas dicen que en Buenos Aires gana Kirchner.
Ya sé, usted me dirá gana nada más que en Buenos Aires, pierden en Santa Fe, en Córdoba, en Capital Federal, tal vez en Mendoza, pero Buenos Aires es la provincia más importante, sin lugar a dudas, y donde va encabezando las listas el hombre que es aparentemente denostado por mucha gente.
¿Cómo es la cosa? ¿Lo quieren o no lo quieren? ¿hay dos conductas en los electores, una como pensamos y otra como votamos? Es curioso, pero, al parecer, ni el muerto estaba tan muerto, ni el degollado tan degollado. Veremos, dijo pupilent.
