Mantener a Jonathan Brizuela Vargas encerrado será todo un desafío para la Justicia. Este joven de 21 años apodado el Joni fue apresado hace una semana en San Luis, mientras manejaba una camioneta valuada en 250 mil pesos. Está sospechado de perpetrar, al menos, dos asesinatos en los barrios del oeste godoicruceño como líder de los angelitos de la Yaqui, la organización criminal que distribuye estupefacientes y estaría liderada por la mujer de más de 40 años, quien no presenta antecedentes judiciales por narcotráfico, a pesar de que los efectivos que trabajan como detectives conocen todos sus movimientos en las barriadas y las propiedades, en su mayoría quiosquitos (casas usurpadas de la popular villa Campo Papa o Fachinal), usados para vender, principalmente, marihuana y cocaína alita de mosca (mejor calidad).
El Joni es sobrino de Yaquelina Vargas, y este no es un dato menor.
Al otro familiar directo de la mujer, su hermano Ariel, conocido como el Pitu, lo han detenido tres veces desde diciembre del 2012 hasta mayo de este año, también sospechado por los mismos homicidios y tráfico de drogas, pero está en libertad. Sus abogados hacen planteos y gana la calle en cuestión de horas. Pagó una fianza y quedó libre.
“Todos los familiares de la mujer, inclusive su pareja, Cristian Gelvez, están libres. El Pitu es su mano derecha, y el Joni andaba en una moto todo el día distribuyendo drogas y disparando sus armas. Antes lo hacía con el Arielito y el Cara Cortada, pero, como ellos fueron detenidos, comenzó a hacerlo con un primo”, señaló una fuente de la pesquisa. Ese familiar al que hizo referencia el policía es Carlos Junior Vargas (18), también sobrino de la Yaqui y señalado en los expedientes por asesinatos cometidos por la guerra de bandas. Junior fue arrestado a fines de mayo pero recuperó la libertad a los pocos días. “Los testigos del caso no lo reconocieron”.
“Cara Cortada y Arielito no son familiares y están presos. Junior y su tío, el hermano más chico de la Yaqui, libres. Vamos a ver cuál es el futuro del otro sobrino, el Joni”, dijo una fuente policial, la que agregó que el detenido en San Luis, en una estancia que la mujer tiene en la localidad de Juana Koslay, continuaba hasta anoche en una celda de Contraventores, porque el magistrado que solicitó su captura no lo imputa y envía a la cárcel.
El fiscal de Instrucción Gustavo Fehlmann tiene en su poder las causas por los homicidios que mantienen cercada a la familia de la Yaqui.
De todas formas, trascendió ayer, a través de efectivos, que “muchos de los testigos tienen miedo de declarar”. Y?aportaron que “comenzaron a ser amenazados” cuando se conoció la detención del joven, el fin de semana.
Así las cosas, el panorama en las fiscalías es el siguiente: tres angelitos detenidos por un mismo hecho de sangre: Cara Cortada, Arielito y Joni. ?La víctima, Rubén Cáceres, fue asesinada el miércoles 3 de octubre del año pasado en el Papa. Este es considerado el primer homicidio de la guerra de bandas en esa zona. Cáceres, rival de estos muchachos por temas de estupefacientes, fue acribillado y paseado por el Fachinal como trofeo de guerra. Luego quemaron su cuerpo. El hermano de la Yaqui también es mencionado en esta causa.
Cara Cortada y Arielito, ambos menores de edad, están acusados, además, en los asesinatos de Luis Peluquín Herrera y los hermanos Pavés en el barrio?San Vicente (ubicado frente al Papa), a fines del año pasado. El Joni, por su parte, también está sospechado y será imputado, en el crimen de Ricardo Sebastián López, perpetrado el 10 de agosto del año pasado, sobre calle Segundo Sombra y Perón.
Las próximas horas serán determinantes para saber si, finalmente, un familiar directo de Vargas estará detenido en una penitenciaría.
