Buenos días, a pesar de todo. Nosotros, los provincianos, le reclamamos a Buenos Aires que desde la capital del país se practique un verdadero federalismo, porque de la forma en que se han dado las cosas parece que a pesar de los esfuerzos de Rosas, Ramírez, Quiroga, López, aquí perdieron los federales. Es un país unitario que se concentra en Buenos Aires, de la que Alfonsina Storni decía: “Buenos Aires es un hombre/ que tiene grandes las piernas/ grandes los pies y las manos/ y pequeña la cabeza”. Reclamamos más federalismo los del interior. Quino hizo alguna vez un mapa de la República Argentina como si fuera el plano de una casa. Ponía en Buenos Aires el dormitorio y el comedor y en el interior el baño, el patio y las dependencias de servicio. Pero, ahora, nosotros, aquí en la provincia, ¿practicamos realmente el federalismo? Tengo mis dudas. Hay departamentos que ni se nombran, algunos que se ven afectados por pensamientos bastardos, otros sufren discriminaciones. Lo curioso es que en este caso, la capital es la discriminada con respecto a la Fiesta de la Vendimia. Desde el vamos, eh, porque, por ejemplo, el Canto a Mendoza, conocido por nosotros como la Marcha de la Vendimia, para mí el himno de los mendocinos, enumera a todos los departamentos menos a Capital. Podría interpretarse que hay alguna mención a ella en la parte en que la marcha dice: “Un rumor/ de acequias va arrullando la ciudad”, pero no la nombra explícitamente. Y, como todos sabemos, la reina de Capital no participa en la elección nacional. O sea, que las lindas mendocinas que viven en Capital no tienen posibilidad alguna de ceñirse la costosa corona sobre sus testas. ¿Esto no es discriminación? Dicen que esto está justificado porque en la ciudad no hay viñedos. Bueno, no son muchos los que existen en Godoy Cruz y Malargüe. La cuestión es que la reina de capital es la convidada de piedra. Se le llama así a quien, en una reunión, no interviene en ella o pasa desapercibida o es ignorada por los presentes, cosa que bien podría aplicarse en este caso. Dicen que es la reina anfitriona, la que recibe a las otras reinas ¿Y por eso no participa? ¿Acaso un equipo de fútbol por ser local no juega el partido? Pobre la reina de Capital, desfila sí, pero no llaman mucho la atención porque no es elegible, va a la fiesta central, sí, pero cuando se adelantan las candidatas, ella se queda entre bambalinas porque ella es reina pero no candidata. Cuando muestran el auto lo mira desde lejos y con envidia porque sabe que ella no será su conductora, y tampoco merecerá la tapa de los diarios el domingo siguiente a su elección. Vamos, che, no podemos discriminar así a un departamento. Si son mendocinas, si viven en Mendoza, si no están embarazadas, cualquier capitalina debería tener la oportunidad de ser reina. ¡Un voto para la representante de Capital! Que se escuche de una buena vez este anuncio en el Frank Romero Day.