Jill Biden es la nueva primera dama de los Estados Unidos, tras la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales. La esposa del nuevo presidente tomará el relevo de Melania Trump, aunque con un perfil totalmente opuesto. 

De esta manera, los norteamericanos pasarán del estilo extravagante de Melania al clásico y recatado de Jill.

La mujer, de 69 años, estuvo trabajando como profesora de inglés hasta el final de la campaña, puesto que no dejó, incluso, cuando Joe Biden ocupó la vicepresidencia de Estados Unidos durante los dos mandatos de Barack Obama (2009-2017). 

“How did you get this number?”

Those were the first words I spoke to Joe when he called me out of the blue on a Saturday in 1975.

I’ll be speaking tonight at the #DemConvention. I hope you’ll tune in! pic.twitter.com/t0amDEM2kT

— Dr. Jill Biden (@DrBiden) August 18, 2020

En 1977 se casaron, seis años después de que éste perdiese a su primera esposa, Neilia Hunter, en un accidente de tráfico, y ella se separase de su primer marido, Bill Stevenson.

Ambos tienen una hija en común, Ashley Biden, nacida el 8 de junio de 1981.

Jill cuenta que un hermano de Joe los presentó en 1975. En ese momento, él ya era senador por el estado de Delaware y ella todavía estaba en la universidad.

“Yo era estudiante de último año, y había estado saliendo con chicos que usaban jeans, zuecos y camiseta. Pero él vino a tocar la puerta vestido con un abrigo deportivo y mocasines, y pensé: ‘Dios, esto nunca va a funcionar, ni en un millón de años’. ¡Era nueve años mayor que yo!”, contó Jill en una entrevista con la revista Vogue en 2016.

“Pero fuimos a ver a ‘Un hombre y una mujer’ al cine en Filadelfia, y realmente nos llevamos bien”, agregó sobre la primera cita de la pareja.

Jill dijo también que Joe le propuso matrimonio cinco veces antes de que ella aceptara. “No podía permitir que ellos (los hijos de Joe) perdieran a otra madre. Así que tenía que estar 100% segura”, explicó.