Se podría decir: todo tiempo pasado fue igual, ni mejor ni peor, porque se está hablando de volver a los bonos, como en aquellos tiempos que pensábamos superados. ¿Superados? En Argentina las crisis no se superan, se cambian por otras crisis. Fue en la época del caos en la economía cuando cada provincia, para poder bancarse sus gastos se largó a imprimir moneda que no era moneda, porque eso es una facultad del Poder Ejecutivo nacional, pero era una cuasi moneda, una pseudo moneda, una moneda de remplazo. Bueno, en realidad, no eran monedas sino billetes, y la mayoría los denominaba: bonos. Lo que era muy cierto, porque con ellos vo no cobrabas, vo no pagabas, vo no ahorrabas.
Los tuvo Córdoba y se llamaron Cecor, los tuvo Buenos Aires y se llamaron Patagones, los tuvo nuestra provincia y se llamaron Petrom. Como estaban garantizados por las regalías petrolíferas le pusieron Petrom. Uno pensaba que con un Petrom al menos podrías comprar un litro de nafta pero ¡minga! La nafta era más cara. Tenía en el anverso una vieja imagen de extracción del petróleo en nuestra provincia, allá cuando los Clark y los Fader comenzaron sus aventuras hidrocarburescas. Bien, al parecer se está pensando en volver a los bonos. ¿Tan mal estamos che? No, lo que pasa es que no hay plata para pagar los sueldos ¿Tan mal estamos, che? Hagamos una vaquita y mandémosla a comprar algo. Al parecer, las arcas de nuestro Gobierno están a las arcadas, y alguna salida tienen que buscarle a los que puede transformarse en un problema sustancial. Nos queda el consuelo de que no es solamente en nuestra provincia, al parecer, la provincia de Buenos Aires está pensando en hacer algo parecido.
Mal de muchos…, epidemia. Otra vez los bonos vuelven a sobrevolar el desierto de nuestras finanzas. ¿Cómo los llamarán che?, yo propongo algunos nombres: Mendocash, Menguita, Bonus Track, Platucha, Dinerillo, Peso bastardo, Peso mosca, Peseto, o tal vez algo más ligado con el gobierno de turno, por ejemplo: el Jacón, o el Celsón, o el Jaqueca, porque nos puede traer varios dolores de cabeza. Eso sí, en el frente, en vez de un prócer yo le pondría la imagen de algún santo Milagroso, como San Lucas, que es el santo de los mil pesos.
