La artista mendocina, Dora Composto de Dawbarn, con una extensa trayectoria en la pintura, presentó una muestra que recorre parte de su prolífica producción en la Cava de Arte de la Bodega. Familiares y amigos disfrutaron la exhibición de pinturas en compañía de exquisitos vinos.

Dora celebró recientemente sus 91 años, a lo largo de los cuales ha dedicado más de cincuenta a las artes plásticas. Paisajes, abstractos y figurativos, composiciones oníricas y detalles de la naturaleza forman parte de la exposición de la artista que podrá visitarse en la Cava de Arte de Bodega Santa Julia con entrada libre y gratuita.

Detalle de “Pueblo abandonado” 

 Sobre la artista
 
Dora Composto de Dawbarn egresó de la Academia Provincial de Bellas Artes y se dedica a la pintura desde 1959. En el camino, su producción estética vio algunos paréntesis por su vocación de servicio (se abocó a la creación de instituciones para personas sordas) y formó una familia. Sin embargo, la pintura fue una compañía constante en su vida, latente por momentos y expresada en plenitud en otras etapas.
 
A lo largo de su trayectoria, su trabajo artístico ha sido reconocido por importantes críticos y personalidades de la cultura local. Sobre su trabajo, supo elogiar Antonio Di Benedetto: “sorprende auténticamente con un realismo mágico que se aproxima bastante al surrealismo, por el clima global al que arriba mediante un cotejo de colores francos y dispuestos de la manera más lacia y categórica”. Su sensibilidad, destreza técnica, frescura e inquietud han sido algunas de las cualidades de la artista más destacadas.
 
Ha realizado exposiciones individuales en el Espacio Contemporáneo de Arte, Enoteca de las Artes, Bolsa de Comercio de Mendoza, Salas de Arte Libertad, Centro Cultural Borges (Buenos Aires), y casi 100 muestras colectivas.
 
En su polifacética obra encontramos series de contenido simbólico, crítica social y realismo mágico. Aparecen también paisajes y flores, motivos que han acompañado a la artista durante su recorrido artístico. En estas obras Dora logra transmitir las sensaciones propias de cada espacio y atraviesa con sus pinturas mucho más que el sentido de la vista: sus paisajes remiten sensaciones, brisas, la tibieza del sol, los perfumes de la naturaleza.
 
Su recorrido en a las artes plásticas está atravesado de un amor incondicional a la pintura, a la que se ha dedicado con devoción, sensibilidad, destreza técnica y una curiosidad movediza que la ha llevado a experimentar con diversos temas, estilos y técnicas. Dora es una mujer apasionada y así ha recorrido el camino y celebrado una vida que disfruta plenamente y en la que la pintura ha sido su compañera incondicional. Sus cuadros son expresión y testigo de ese caminar.