El 2014 no será el mejor de los últimos años legislativos. El nivel de conflictividad entre oficialismo y oposición se ha mantenido alto y la demorada sanción del Presupuesto con un endeudamiento menor al deseado por el Gobierno parece haber frustrado otras discusiones importantes. La Legislatura se apresta a enfrentar el último tirón con una cuestión políticamente candente, como la minera, y de nuevo a la madre de todas las batallas como antesala a un año electoral. Pero en general los legisladores manifestaron que la falta de diálogo ha complicado la aprobación de otras leyes, que quedan durmiendo en comisiones.
Los legisladores esperan que a fin de este mes el Gobierno provincial envíe el proyecto de las tres leyes económicas, Impositiva, Avalúo y Presupuesto 2015. Mientras tanto, los partidos han avanzado en la discusión política de dos proyectos mineros, Hierro Indio y Cerro Amarillo en Malargüe que requieren la aprobación de la declaración de impacto ambiental. El corolario del año legislativo será tendrá este adicional con mucha presión para las cámaras.
La incapacidad para hallar consenso
Pero en general, el balance hasta ahora deja gusto a poco. Los consultados señalaron en algunos casos que es complicado medir la producción legislativa y que también debería considerarse lo realizado en comisiones, “donde la discusión no se traduce a veces en la sanción de un proyecto”, indicó Gerardo Del Río. Si bien Del Río aseguró que se ha trabajado mucho, reconoció que “la producción no ha sido la mejor de los últimos años y el presupuesto terminó devorándose la discusión legislativa”.
A una conclusión similar llega Fernando Simón, al frente del bloque del FpV, al señalar que el debate sobre la ley de leyes “nos dejó bloqueados mucho tiempo, fue como un tapón para otros debates”. El senador justicialista aseguró que “la fuerte paridad política te obliga a construir consensos y genera que alguien no pueda sacar nada sin esos consensos. Pero esto es positivo y negativo, al mismo tiempo”, evaluó.
El año legislativo se caracterizó a su vez por la irrupción de un nuevo actor político en el recinto, el Frente de Izquierda de los Trabajadores. Los legisladores de la izquierda -aún con sus diferencias internas que quedaron en claro desde el primer día- manifestaron su rechazo a una buena cantidad de leyes, pero también encontraron la falta de eco en las propuestas que los llevaron a ocupar esas bancas, como la equiparación del sueldo de un político a lo que percibe un docente.
“Si los medís desde cuáles son los intereses de los trabajadores, los jovenes y mujeres, sí”, responde la senadora Noelia Barbeito sobre la poca producción legislativa. La lectura de la legisladora de la izquierda mendocina marca un sesgo de diferencia como minoría política ante los partidos tradicionales. “Muchas veces, pensando que le quieren dar la espalda al FIT, le dan la espalda a los trabajadores. La discusión presupuestaria fue un juego entre la UCR y el PJ para ver quién pone más condiciones”, sintetizó.
Paralelo a esta irrupción quedó el PD en una expresión mínima con representación solo en Diputados. En esa línea, Jesús Riesco aseguró como característica que “la productividad no ha sido mala, pero no hemos logrado sacar los proyectos de comisiones por falta de consenso”.
También en ese sentido apunta el radical Tadeo García Zalazar, que recalcó que “hay proyectos a patadas en las comisiones. La comisión de LAC tiene más de mil expedientes. Lo que no ha habido es voluntad política del oficialismo para no tratar grandes temas. El oficialismo tiene una negación al consenso importante y no se ha demostrado en la producción”, cuestionó.
Lo aprobado y lo reactivado
Hay algunas leyes significativas que se han reactivado. Una de ellas es la ley de Educación provincial, que se reactivó después de dos años de cajoneo. Hay dos puntos complicados que busca resolver la Bicameral: el financiamiento y el apartado sobre la calidad. También está en comisiones el plan de reordenamiento territorial desde hace un mes y otra norma importante, la reforma del código procesal laboral. pero por la agenda legislativa difícilmente salgan en lo que queda del 2014.
Entre las leyes que finalmente obtuvieron el consenso de la mayoría fue la del tope salarial y la reforma de la ley que regula la subsecretaría de Trabajo. Ambas, apuntaron a mitigar el poder de los gremios estatales más combativos. Pero también hay leyes que se inflaron en el debate y la circunstancia política y luego marcaron un retroceso, como la emergencia en seguridad pública, finalmente cajoneada en Diputados a pedido del gobernador Francisco Pérez.
