Cada verano, los cauces mendocinos se cobran varias vidas. La imprudencia de algunos sumados a la falta de seguridad hace que  haya que lamentar pérdidas irreparables.

Muchos mendocinos no son consciente de que hay varios lugares en los que no está permitido nadar ni hacer deportes náuticos. Mientras, las autoridades se pasan la pelota de repartición a repartición con respecto a quién le corresponde velar por la seguridad de las personas que deciden pasar un día en el río, por ejemplo.

Uno de los hechos lamentables de este inicio de año tiene que ver con la imprudencia y la falta de controles al respecto. El sábado 3, cuatro jóvenes se arrojaron en un improvisado gomón a un canal no habilitado para actividades deportivas y, finalmente, uno de ellos murió luego de ser arrastrado por el agua.

Desde el Departamento General de Irrigación (DGI) informaron que la provincia cuenta con 12 mil kilómetros de cauces (naturales y artificiales) y 38 diques y debido a la magnitud de esto, desde esa área, trabajan en conjunto con el Ministerio de Seguridad, el de Ambiente y los municipios para poder controlar las zonas.

Sin embargo, Daniel Gómez, director de Recursos Renovables del Ministerio de Ambiente, confió que monitorean “durante todo el año” los espejos de agua como Potrerillos, El Carrizal, Los Reyunos, Agua del Toro, Nihuil y Valle Grande. Mientras que sólo controlan los ríos sobre los que hay actividades náuticas.

“En las bajadas al río que hay en Blanco Encalada no están permitida actividades deportivas ni bañarse, por ello, nosotros no tenemos incumbencia en esa zona. Sí, Irrigación. Nosotros controlamos de Cacheuta hacia arriba y de Potrerillos hasta Uspallata, por ejemplo”, manifestó Goméz.

La bajada al río en Blanco Encalada es una de las preferidas por los mendocinos.

Blanco encalada, tierra de nadie

Y, justamente, uno de los lugares preferidos por los mendocinos está sobre la ruta 82 cerca del límite con Blanco Encalada. Allí, miles de personas suelen refrescarse, hacer asados o festejar cumpleaños a cualquier hora del día. Pero esa zona parece ser tierra de nadie.

Por ejemplo, el pasado fin de semana, desde el Gobierno provincial se informó que nada menos que 280 mil personas se acercaron a diques y ríos para pasar el día. Y entre los más elegidos está el Río Mendoza a la altura de Blanco Encalada. Asimismo, se agregó que en 10 días, se realizaron 55 rescates.

Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que los fines de semana se intensifican las guardias en todas las zonas de mayor afluencia de público y que, este año, hay cuatriciclos con efectivos que vigilan la zona.

Al respecto, Axel Cattaneo, director de Turismo de Luján, comentó que hace tres años presentaron un proyecto en Irrigación para que se le concediera en comodato las bajadas del río en Blanco Encalada y que hasta el momento han tenido cerca de 15 reuniones y no han concretado “nada”.

“Nuestra idea es, a través de licitación, colocar camping y convertirlo en zona turística. Así, habría en la zona guardavidas y mejores condiciones para quienes deciden ir a pasar el día. Pero por el momento es tierra de nadie. Hay gente que cobra por auto para que bajen al rìo. Mientras que se han montado kioskos a los que ya hemos intimado, pero como no es jurisdicción nuestra, mucho más no podemos hacer”, dijo Cattaneo.

Desde Prensa de Irrigación confirmaron que el proyecto fue presentado, pero falta que el municipio consiga los fondos para la inversión. Y estimaron que es posible que el plan se concrete recién para el verano de 2016.

Esto ocurrió en uno de los canales de San Rafael. La foto fue tomada por los inspectores de la zona.

Algunos de los que suelen pasar la jornada allí, comentaron a este diario que son escasas las veces que ven alguien controlando. “Solemos ir cada fin de semana. Se llena de gente. Muchos padres se tiran en gomones con sus hijos pequeños sin fijarse lo peligroso que es”, comentó Jimena Pérez, quien suele ir con su marido y sus tres hijos y que aseguró que “estamos todo el tiempo atentos para que no se vayan a meter en el medio del río, pero a falta de dinero no nos podemos ir de vacaciones y es la opción que tenemos para refrescarnos”.

Emilio Jofré tiene 26 años y suele ir los sábados con sus amigos a comer asados. “Venimos casi todos los sábados. Se suelen juntar muchos grupos de jóvenes y se pone lindo el río. Los sábados no hemos visto nunca que pase alguna autoridad controlando quiénes están o que hace la gente allí. No consideramos que sea peligroso a menos que te tiré de cabeza al río como hacen algunos que se suben a algunos cerros y se largan”, detalló el joven.

Cuando las altas temperaturas apremian en Mendoza, la negligencia reina en todos los rincones. En San Rafael, en el verano del 2014 se produjeron 14 hechos de violencia contra los inspectores de cauce de Irrigación.

Desde ese departamento comentaron que muchas veces cuando los inspectores se han acercado a pedirle a los bañista que se retiren del agua han sido apedreados. Debido a ello, cada vez que deben retirar un tapón (pequeños diques) van acompañados por la policía para evitar agresiones.

Adolescentes juegan en un canal del Sur mendocino, donde no está permitido bañarse.

Para dejar de lamentar pérdidas de vidas, sin duda hay que ser más prudentes a la hora de elegir un lugar para refrescarse o pasar el día. Pero también hacen faltan más controles en las zonas y cartelería que indique claramente dónde está prohibido bañarse.