Un hombre “se arrepintió” en las últimas horas y contó cómo se perpetró el trágico golpe comando el sábado en el Hospital Perrupato para rescatar de la habitación 34 al malviviente herido que allí se encontraba en calidad de arrestado desde hacía varios días y aportó la dirección en la que se escondía parte de la banda.

Personal policial tomó el dato y organizó el operativo rápidamente para esclarecer el crimen del efectivo encargado de la consigna en el nosocomio, Jonathan Funes (24), quien recibió en disparo que ingresó en su tórax (ver aparte).

Este domingo a las 14, en un sector de cabañas del camping Suizo de Blanco Encalada, en Luján, irrumpieron los uniformados y redujeron a dos hermanos, entre ellos, al Pirincho, Cristian Oscar Tapia, el hombre de 25 años que estaba en el hospital y fue ayudado a escapar por una banda integrada por al menos tres sujetos armados. Junto a él atraparon a su hermano de 21 años, identificado como Jordán Luciano Tapia. Ambos serían imputados por la huida del servidor público.

Además, hubo cuatro detenciones más, vinculadas más a un encubrimiento. Tres cayeron en una VW Suran (Norma Bustos Gatica –66–, la enfermera que iba a cuidar al Pirincho; Sonia Iracheta –de 49 años y familiar del malviviente– y Carlos Alfredo Coria –36 años y conductor de ese rodado–, y el último en el barrio Palumbo de Luján, Iván Francisco Dalmau (24), señalado como quien manejaba el Honda Civic gris que utilizó la banda para ir en busca del Pirincho al hospital del Este provincial.

Todos quedaron a disposición de la Justicia –la causa la investiga la fiscal Florencia Díaz Peralta– y, al cierre de esta edición, seguía la búsqueda de otros dos acusados del golpe.

Este domingo fue un día movido para los detectives, que se centraron en conocer las últimas semanas del Pirincho Tapia. Se trata de un sujeto conocido para ellos, porque presenta antecedentes por robos y estaba en calidad de detenido en el Hospital Perrupato por balear a una mujer en Godoy Cruz.

La mujer a la que atacó a tiros, en los barrios cercanos al Tres Estrellas, es la madre de joven que ha pasado varias veces por las comisarías de esa jurisdicción y fue identificado como Enzo Visciglia, mencionado en investigaciones por homicidios.

Pirincho estaba enfrentado al Enzo, y tiroteos en esa zona que comprenden los barrio Tres Estrellas, Huarpes y La Gloria, entre otros, se incrementaron en los últimos meses, al parecer por temas de posicionamiento para la distribución de drogas.

Además, Tapia es familiar de un recocido malviviente mendocino, Marcelo Casca Tello, vinculado a la venta de drogas y condenado en Santiago del Estero a perpetua por el crimen de un narco colombiano junto a otros dos mendocinos, entre ellos, un policía.

La vinculación con Tello quedó en evidencia ayer en el megaoperativo de detención: Iracheta, una de las dos mujeres detenidas, es hermana de la esposa del Casca, Paola la Pelada.

No sólo eso, el Pirincho tiene como concubina a Alicia Gómez, hermana de Omar Tanga Gómez, el malviviente condenado a la pena máxima en junio del año pasado por el conmocionante crimen tras un asalto en la Bolsa de Comercio de Godoy Cruz de Matías Quiroga.

“Este sujeto está vinculado a los delitos desde hace años. Y su familia también. No es raro que tenga protección en esa zona y no se descarta que todo tenga que ver con drogas. Es llamativo que lo fueran a buscar así al hospital”, contó una fuente policial.

 

Dudas

El hecho fatal ocurrido el sábado por la tarde en el hospital público del Este provincial generó un fuerte impacto en la fuerza policial. La reconstrucción que hicieron los pesquisas sostiene que Tapia ingresó a ese hospital después de ser baleado en el abdomen el 9 de este mes.

Lo llevaron a los hospitales Paroissien y Central, pero no había cama, adujeron las fuentes consultadas. Llamativamente, el Pirincho terminó en el Perrupato. Por estas horas, se está investigando si el malviviente tenía permitido el ingreso de visitas y podía permanecer internado sin esposas.

A las 14 del día citado, ingresó un sujeto a la sala que también ocupaban otras dos enfermos y abordó sorpresivamente al policía Funes.
Le dispararon con la zona intercostal izquierda y es motivo de investigación si lo hicieron con su arma reglamentaria, la que desapareció.

En la escena del hecho, levantaron una vaina servida calibre 9 milímetros. Minutos antes del golpe, Pirincho había pedido ir al baño. Tras el ataque, la banda escapó en un Honda Civic gris. Los testigos contaron que ayudaron al efectivo y no vieron el rostro de los violentos sujetos.

Para los pesquisas, la investigación “está en el medio”, ya que resta atrapar a dos sospechosos más, entre ellos, al que disparó.

Al policía le robaron la pistola

Familiares, colegas y amigos despidieron este domingo los restos del policía Jonathan Funes (24) en el cementerio de Buen Orden. El joven efectivo llevaba poco tiempo en la fuerza: había ingresado en octubre del año pasado. Funes recibió un balazo en el tórax y murió minutos antes de las 18 del sábado.

El policía asesinado el sábado.

Lo estabilizaron tras una intervención quirúrgica pero sufrió dos paros cardiorrespiratorios.

Trascendió que, tras el ataque que recibió mientras estaba de consigna en la habitación donde estaba internado el malviviente Cristian Pirincho Tapia, le robaron su pistola reglamentaria calibre 9 milímetros. Hasta anoche, al igual que otros dos sospechosos, no había aparecido.