La diabetes es una enfermedad que viene aumentando no sólo en la población adulta, sino lo que es más alarmante es el incremento en niños y adolescentes.
Una buena alimentación es una de las herramientas indispensables para el control de una enfermedad como la diabetes. No existen dietas esquematizadas, iguales para todos los pacientes, aunque manifiesten la misma dificultad para el manejo de la glucosa en la sangre ya que la absorción de esos mismos nutrientes es diferente en cada paciente, de acuerdo a su metabolismo, a la combinación de los alimentos, a la práctica de actividad física, etc.

La dieta ideal es aquella que se ajusta a las necesidades, gustos, nivel de actividad física y estilo de vida de cada uno.
Las recomendaciones de la dieta para un paciente diabético no difieren de la dieta para la población general, excepto en la necesidad de repartir la toma de los hidratos de carbono a lo largo del día y en el número de tomas.
Es recomendable que el paciente comprenda su dieta y los principios en los que se basa, para que sea capaz de tomar decisiones importantes respecto a su dieta. De esta manera va a poder intercambiar diariamente diferentes alimentos para confeccionarse el menú adecuado a sus posibilidades.
Los objetivos básicos que debe cumplir una dieta en la diabetes son:
- Ser nutricionalmente completa (dieta equilibrada).
- Mantener o acercar el peso al ideal.
- Contribuir a normalizar los niveles de glucemia.
- Atenuar el riego cardiovascular (niveles de lípidos y tensión arterial).
- Contribuir a mejorar el curso de las complicaciones que puedan presentarse.
- Adaptarse a los gustos de los pacientes.
El control de los carbohidratos ó hidratos de carbono, es esencial para el correcto manejo de su enfermedad para ello uno no deben preocuparse sino ocuparse por su alimentación.
¿Qué son los carbohidratos?
Los hidratos de carbono representan un nutriente de suma importancia para la dieta del ser humano. Son la principal fuente de energía para el organismo.
Existen dos tipos de carbohidratos, los simples y los complejos.
Los carbohidratos simples están presentes en el azúcar de mesa, las frutas y aquellos alimentos que contengan azúcar agregada como mermeladas, golosinas, gaseosas.
Este tipo de carbohidratos son de absorción rápida.
Los carbohidratos complejos o también llamados almidones, son aquellos que están presentes en los cereales, legumbres y vegetales.
Al contrario de los hidratos simples éstos son de absorción lenta, por lo cual son los recomendados en una dieta para diabéticos.
La incorporación de fibra, como aportan diferentes cereales integrales, legumbres, choclo, etc, permiten que la absorción de los carbohidratos sea aún más lenta y en menor proporción.
Un herramienta muy importante para el paciente diabético es el índice glucémico.
El índice glucémico (glycemic index o GI) mide en qué medida los alimentos que contienen carbohidratos elevan la glucosa en la sangre.
Los alimentos se clasifican en base a cómo se comparan con alimentos de referencia, ya sea glucosa o pan blanco.
Los alimentos con un GI alto eleva la glucosa en la sangre más rápido que los alimentos con un GI mediano o bajo.
La planificación de las comidas requiere escoger alimentos que tienen un GI bajo o mediano. Si come alimentos de GI alto, puede combinarlos con alimentos de GI bajo para ayudar a balancear la comida.
¿Qué afecta el GI de un alimento?
La grasa y fibra tienden a reducir el GI de un alimento. Como regla general, mientras más cocido o elaborado un alimento, más alto su GI.

Algunos aspectos a tener en cuenta en la elaboración y elección de los alimentos.
- Madurez y tiempo almacenado: Mientras más madura la fruta o vegetal, más alto su GI.
- Elaboración: El jugo tiene un GI más alto que toda la fruta; el puré de papas tiene un GI más alto que una papa entera al horno.
- Método de preparación: El tiempo que se han cocinado los alimentos (los fideos al dente tienen un GI más bajo que los bien cocidos).
- Variedad: El arroz blanco instantáneo de grano largo tiene un GI más bajo que el arroz integral pero el arroz blanco de grano corto tiene un GI más alto que el arroz integral.
Hay que tener en cuenta que el valor de GI representa el tipo de carbohidrato en un alimento pero no dice nada sobre la cantidad de carbohidratos que se come típicamente. El tamaño de la porción sigue siendo indispensable para controlar la glucosa en la sangre y para adelgazar o mantener su peso.
Una manera sencilla de armar un plato para los diabéticos es con el método del plato:

No hay ningún alimento perfecto, o sea que incluir una variedad de alimentos diferentes y fijarse en el tamaño de las porciones es clave para una alimentación sana. Además asegúrese de que sus selecciones de cada grupo de alimentos ofrezcan la más alta calidad de nutrientes que pueda encontrar. En otras palabras, escoja alimentos ricos en vitaminas, minerales y fibra en vez de los procesados.
Las personas con diabetes pueden comer los mismos alimentos que disfruta la familia. Todos se benefician de comer sano, por lo que toda la familia puede ser parte de la alimentación saludable. Es necesario cierto nivel de planificación, pero puede incorporar sus alimentos preferidos a su plan de alimentación y aun así controlar su glucosa, presión y colesterol.
Asimismo, el GI de un alimento es distinto cuando se come solo que cuando se combina con otros alimentos. Cuando come un alimento con un GI alto, puede combinarlo con otros alimentos con GI bajo para balancear el efecto en el nivel de glucosa en la sangre.
Lic. María Victoria Forlizzi
Mat.546
E-mail: sabornaturalmza@gmail.com
