Después del éxito que tuvieron entre el público tras las películas de Mi Villano Favorito y su reciente producción propia, los Minions se han vuelto parte de la cultura popular. Es difícil no encontrarlos en publicidades, productos y prendas por cualquier lugar de la vía pública.
Y ahora también, son parodias de personajes políticos. Por las redes sociales circulan las imágenes de los minions en versión “Kirchner”, utilizando elementos fácilmente asociables a la familia presidencial. Por ejemplo, el minion de Cristina Fernández aparece con otro acompañante realizando la interpretación en lenguaje de señas.


