El caso de la pequeña Guadalupe Codes conmocionó a toda la provincia. Sus papás denunciaron que dos médicas del Hospital Español la dejaron parapléjica “luego de un acto de mala praxis” e iniciaron una campaña para que les quiten la matrícula. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud de la Provincia comentaron que “si no hay una condena de la Justicia” no se puede invalidar a los galenos para trabajar.
Laura García, subdirectora de Asuntos Profesionales y a cargo del Departamento de Matriculaciones y Certificación de Firmas de ese ministerio, contó que desde ese sector no pueden inhabilitar a ningún profesional de la salud ya que no son más que “una oficina técnica”. Y dijo que por expreso pedido del ministro Oscar Renna no iban a emitir comentarios sobre las médicas que atendieron a Guadalupe.
“Hasta que la Justicia no dictamine que un profesional es culpable de algún hecho no se le pude suspender ni inhabilitar su matrícula. Además, no es facultad nuestra hacerlo”, dijo la funcionaria, quien comentó que al residente en Ginecología del Hospital Central, que fue acusado por abusar sexual de un pequeño de tres años y distribuir pornografía infantil a través de internet, no se le ha quitado la matrícula hasta que se expida la Justicia.
Inclusive, que algunos profesionales estén sumariados administrativamente y apartados de sus puestos no significa que estén invalidados de por vida. Aunque, “el ministerio debería actuar de oficio y, en los casos que están judicializados, tendría que suspender las matrículas hasta que se de un veredicto. Pero ningún funcionario quiere correr con el costo político que esto implicaría”, aseguró un empleado en off.
García explicó que para matricularse los profesionales deben abonar un código en el Banco Nación y llevar fotocopia del DNI, el título definitivo y el certificado de actitud psicofísica. Además, detalló que desde el año pasado, bajo la gestión de Matías Roby, se sacó una resolución por decreto por el que se exige presentar un certificado de antecedentes penales del Renar.
“Las matrículas son jurisdiccionales y cada provincia tiene su reglamento. A raíz de un caso puntual es que surgió lo del decreto. Ocurrió que vino un ginecólogo sanjuanino a habilitarse a nuestra provincia y fue un colega que lo identificó y denunció que estaba inhabilitado en la suya por una violación a una paciente”, explicó García.
A partir de este decreto “se redujo sensiblemente la cantidad de médicos que venían de otras provincias y sólo tuvimos dos situaciones puntuales con profesionales locales”, comentó Mario Jofré, jefe de la oficina Matriculaciones y Certificación de Firmas, quien detalló que actualmente se renueva cada cinco años y están trabajando para que en esa renovación se pida obligatoriamente el certificado de salud psicofísica emitido por el Coni, ya que sólo se solicita cuando se inicia el trámite por primera vez.
“En esta oficina se matricula a odontólogos, médicos, fonoaudiólogos, terapistas ocupacionales, enfermeros y tecnicaturas asistenciales de salud. El registro de matrícula médica va por el orden de los 12.400 –esto no significa que haya esa cantidad de profesionales trabajando-“, puntualizó Jofré, quien precisó que en el 2013 se matricularon 335 médicos y 677 enfermeros, y en el 2014, 316 galenos y 706 enfermeros. “No tenemos registró de médicos a los que se los haya inhabilitado, por lo menos en los últimos dos años”, confió.

Clínicas privadas y consultorios
Por otro lado, la habilitación de clínicas, hospitales, consultorios y geriátricos corresponde a la Dirección de Recursos Físicos y, según informaron desde esa oficina, la mayor cantidad de multas y sanciones se les realiza por no renovar a tiempo el registro de residuos patológicos.
“Geriátricos hemos clausurado uno sólo y fue hace unos meses. Mientras que a las clínicas y consultorios se le aplica multas y sanciones que tienen distintos parámetros y van desde los dos mil pesos en adelante”, dijo Ricardo Flores, director general de esa oficina.
El funcionario especificó que para habilitar los lugares se les solicitan varios requisitos y que dependiendo las dimensiones que tengan una clínica u hospital son la cantidad de inspecciones previas que se le realizan. Y puntualizó que también se realizan inspecciones periódicas para controlar que se cumplan con todos los requisitos para atender a los pacientes como corresponde.
El 92 por ciento de los estudiantes que ingresan a Medicina se reciben
Desde la Facultad de Medicina de la UNCuyo precisaron que suelen ingresar por año 140 estudiantes y que el 92 por ciento egresa y se insertan en el sistema de salud de forma inmediata.
El decano de esa facultad, Pedro Esteves, comentó que de allí salen “médicos generalistas” y, por ello, para formarse en alguna especialidad deben realizar una residencia que les demanda entre cuatro a cinco años más aparte de los seis años de universidad.
“Sólo un dos por ciento de nuestros egresados no hace un posgrado. Actualmente estamos trabajando con el Ministerio de Salud para que la UNCuyo entregue estos títulos y nuestros médicos no deban recurrir, como única opción, a los hospitales de Mendoza o de otras provincias”, comentó.
Esteves, también, reconoció que las habilidades prácticas es una materia pendiente para los egresados ya que el sistema de estudio no permite que los alumnos realicen, por ejemplo, un entubado o tacto ginecológico hasta recibirse.
“Esto recién se puede hacer cuando uno comienza la residencia. Algo que no ocurre en países como México, donde el sistema de estudio es diferente”, manifestó el decano, quien adelantó que están trabajando en una iniciativa para establecer una formación de líderes de residencia para poder seguir trabajando y acompañando a los nuevos médicos en esta etapa. Según el profesional, se podría aplicar a partir de octubre.
