Un joven noruego decidió vengarse de su amigo con una broma muy particular, luego de que éste le diera un gran susto utilizando una motosierra.
Para realizar la hazaña el joven tenía reservado algo que su amigo seguro nunca olvidará. Lo despertó con un buen susto a través de un juego con las luces. Más tarde, cuando su amigo se levantó, lo esperó tendido en el piso con todo el cuerpo cubierto de sangre y un hacha a su lado.
