En tierras trasandinas, cada 18 y 19 de septiembre se conmemora la formación de Chile como un estado independiente de la Corona Española. Para esta época, miles de ciudadanos de ese país suelen venir a Mendoza a pasear y festejar sus feriados patrios.
Sin embargo, desde hace unas semanas, en el vecino país autoridades de Turismo y de diferentes compañías de transporte informaron que se notaba una decreciente tendencia a viajar fuera de su territorio debido principalmente a la incertidumbre económica que están atravesando. Ahora, se suma el terremoto de este miércoles, por lo que se estima que vendrán pocos turistas.
Este jueves, posterior al fuerte sismo que dejó 10 muertos y un millón de evacuados al otro lado de la cordillera, era escaso el tránsito en el corredor andino. Mayormente se veían camiones y vehículos con patentes chilenas con dirección a Los Libertadores.
A pesar de que el paso internacional se abrió a las 8.30 de este jueves, desde el Escuadrón 27 de Uspallata comentaron que el movimiento vehicular en la Ruta 7 era leve y que estimaban que sería así todo el fin de semana ya que la gente tiene miedo de viajar cuando hay terremotos.
El Sol recorrió alta montaña y pudo ver la desolación que reinaba durante la mañana de este 17 de septiembre en la ruta. Sin embargo, en una estación de servicio ubicada en pleno corazón de Uspallata se pudo ver varios autos chilenos preparándose para retornar al país. Vilma y Genaro son una de las varias parejas que se apostaron allí para tomar un café y continuar viaja. “Somos de Talagante. Estuvimos cinco días paseando en Mendoza y decidimos volver. No nos asustamos con el sismo porque ya nos hemos acostumbrados. Aunque nos preocupamos por nuestras familias”, dijo la mujer.

Por su lado, Roxana y Cristian sí expresaron que se asustaron ya que “no fue un temblor de 6 grados. Estuvo casi al borde del terremoto de 2010. Por ello, decidimos volver y ver que nuestro hogar esté en condiciones y nuestras familias a salvo”, manifestó el matrimonio oriundo de Valparaíso que había llegado este miércoles y esperaba quedarse hasta el domingo.
Pero no sólo chilenos se aprontaban a cruzar la cordillera, algunos mendocinos con caras de preocupados también hacían un alto en esa estación de carga de combustible. Vanina y Beny, son dos de los tantos argentinos que se iban de viaje. “Vamos de vacaciones a Ecuador por vía terrestre. Tenemos una semana de viaje. En la terminal nadie supo decirnos si las rutas chilenas estaban en condiciones. Viajamos con mucho miedo porque tenemos que atravesar medio Chile. Esperamos que no nos sorprenda un terremoto”, dijo la joven.
Rosario y Antonio son un matrimonio lujanino que tiene un departamento en Reñaca y luego del terremoto decidieron cruzar para ver las condiciones en las que se encontraba el lugar. “Con el terremoto de 2010, la zona fue muy castigada. Ahora los chilenos están mejor preparados. El edificio donde tenemos nuestro departamento es absolutamente antisísmico pero queremos asegurarnos que esté en orden ya que a partir de octubre siempre viajan nuestros hijos o familiares a vacacionar allí”, detalló la mendocina.



