Cuando era chica pensaba que había un arroz amarillo. Era una de mis comidas predilectas. En algún momento, y con una ida al almacén para hacer los mandados, se rompió esa colorida creencia. El arroz era blanco y había un colorante amarillo, sin embargo, en mi cabeza era inconcebible que el arroz con pollo no tuviera ese característico color. El polluelo, eso iba a comprar. Y volvía con un sobrecito que costaba monedas pero que transformaba el almuerzo en lo que debía ser. Incluso ahora mismo me pregunto si seguirá existiendo ese producto que a veces te ofrecían como vuelto y si su uso seguirá siendo tan común. Para poder salvar esta duda me cruzo hasta el almacén más cercano, pido un polluelo y ahí viene: por la módica suma de un peso, el paquetito exacto al de mi memoria. En el envase no figura de qué está hecho, eso me resulta curioso. Aunque sospecho que se trata de mi adorada cúrcuma. Que de hecho es la estrella de hoy.

Cúrcuma: amarillo de los amarillos. Parecido al jengibre porque también se trata de un rizoma, pero absolutamente distinto. Fresca se puede utilizar rallada sobre una preparación y seca igual. Normalmente se consigue seca, en cualquier dietética. La gente la confunde con el curry por el color, pero justamente es LO que le da el color a la famosa mezcla de especias.

Además de su exquisito sabor, la cúrcuma es objeto de permanentes estudios, sobre todo  por uno de sus componentes: la curcumina, al parecer llena de propiedades anti cancerígenas. Según estudios, en la India, de donde es originaria esta especia, la tasa de cáncer es infinitamente  inferior, este dato se lo atribuyen a nuestra especie del día.

Su uso es muy variado: por supuesto en arroces, en salsas, en pastas, con pollo, con cualquier carne blanca ya que no opaca al ser sutil. Con una cucharada basta para dar sabor y colorear cualquier plato.

En la degustación:

Cúrcuma

La preparé con mijo y me encantó. Le agregué a una taza de mijo 2 cucharadas soperas en la cocción y me gustó mucho esa combinación.

Aroma: neutro.

Sabor: Terroso, exótico, rico. Cambia muchísimo si es fresca o seca.

Textura: Si es fresca, es parecida al jengibre, seca es polvo.

Precio: $120 el Kg, no creo que consumamos un kg de cúrcuma seca a lo largo de toda nuestra vida. Con 50 gr estamos.

¿Lo llevamos a casa? Si, definitivamente sí. Incorporemos cúrcuma a nuestras comidas.