Si vas a parar con tus entrenamientos en verano, el retorno debe ser programado y progresivo.
Caminar y correr
Esta es la mejor forma de comenzar tus entrenamientos de carrera, de forma progresiva y sin que te provoque dolores o contracturas. Esta fase puede durar entre 2 y 3 semanas, y buscará el poder mantener una carrera continua de entre 50 y 70 minutos, de una forma cómoda. Podés desarrollar este tipo de entrenamiento dos o tres veces por semana y tendrás en cuenta los siguientes aspectos:
Comenzar con un mayor tiempo de caminata y poco a poco ir disminuyendo este tiempo, para ir aumentando el tiempo de carrera.
El ritmo de carrera deber ser moderado (60-70% de la frecuencia cardiaca máxima), y el ritmo de caminar debe ser alegre, no permitiendo que disminuyan mucho las pulsaciones.
Progresá de forma adecuada, puedes empezar con sesiones de 30 minutos e incluso llegar a hacer 1:30 hs. Aprovechá este tipo de entrenamiento para disfrutar de caminar y correr, escuchar tu respiración, sentir los apoyos y recuperar las sensaciones agradables de carrera, que tenías antes de terminar la temporada.
Es evidente que toda progresión pasa por niveles, y esta etapa es necesaria si pretendés progresar de una forma adecuada, y construir una estructura muscular y articular sólida.
