Los tejidos de las nalgas pierden consistencia y se vuelven flácidos con el paso del tiempo. Así que si no se ejercitan pueden perder firmeza, y también su atractivo.

Subir escaleras

Para que esto no te pase es muy recomendable subir y bajar escaleras, digamos 25 escalones 10 veces al día. Claro que no es lo más indicado para la primera vez, podés empezar con 100 escalones diarios e ir incrementando las repeticiones gradualmente. Esta actividad la podés hacer en las escaleras de casa u oficina, o utilizando una escaladora.

 

Es muy importante que antes de iniciar cada sesión realicés una caminata a paso moderado durante 5 minutos, para que tanto tu sistema circulatorio, corazón y músculos de las piernas y glúteos se encuentren en óptimas condiciones para el ejercicio. Es recomendable que esta rutina se realice sin hacer pausas, recordá que en la constancia y disciplina estarán los resultados que deseas.

Si lo que quieres es dar firmeza, y también deseas incrementar el volumen, practicá este plan 3 a 4 veces semanales.

¿Te acordás cuando saltabas la soga en la primaria? Este es un ejercicio insuperable para conseguir glúteos impactantes, así como muslos y pantorrillas.

Comenzá con 10 series de un minuto y 30 segundos, con pausas de recuperación de dos minutos. En este lapso aprovecha para respirar profundamente y estabilizar la frecuencia cardiaca.

 

Tené en cuenta que el trabajo de cuerda es un ejercicio más intenso, que te resultará mucho más exigente que la escalera. Combinar ambos te dará rápidos y mejores resultados, por eso es fundamental que los realicés con la técnica adecuada 3 a 4 veces por semana cada uno.

Cuidá los hábitos

Uno de los problemas más frecuentes que se presentan en los glúteos es la celulitis, es decir, la acumulación de grasa, agua y toxinas que dificulta la circulación sanguínea, formando pequeños pocitos en la piel, parecidos a los de una cáscara de naranja. Su origen principal es la alimentación con altos contenidos de grasa, aunque también deben tomarse en cuenta los trastornos hormonales y la vida sedentaria.

Una buena solución se basa en la práctica de ejercicios físicos antes mencionados, además de la utilización de geles y cremas anticelulíticas en cuya fórmula se contemplen compuestos como algas marinas y vitamina E, que mejoran la circulación en la zona. Es importante también reducir la ingestión de grasas de origen animal e incrementar las raciones diarias de frutas y verduras, beber entre 2 y 3 litros de agua diariamente y limitar la ingesta de conservantes, sal y azúcar.