+Gente pensó para vos una nueva sección en la que personajes y referentes mendocinos nos permiten conocer más de su vida, no sólo de sus ámbitos profesionales sino también, sobre sus hobbies, gustos y pasiones con las que también conviven día a diá. Hoy, elegimos al polifacético, creativo diseñador y disc jokey Leonardo “Gato” Ficcardi.

Muebles clásicos se combinan con otros ultra modernos, aunque “lo vintage” también está presente. Un estilo minimalista pero decorado por  obras de arte y objetos de colores fuertes y de gran personalidad como es el cuadro de Cristóbal Peña y Lillo que se destaca en una de las paredes. Libros por doquier y sobre todo, muchos discos, son parte del escenario  que rodea en su hogar, a Leonardo “Gato” Ficcardi.

Si es posible encontrar un adjetivo el cual describa un poco a este reconocido diseñador y disc jokey  mendocino (él prefiere llamarse así y no DJ) es, tal vez, la eclecticidad, esta combinación de estilos que uno puede ver en su espacio íntimo, es la que también se refleja en la vida de Gato.

Nacido en Mendoza, es hijo de padres médicos, profesión que alguna vez pensó en estudiar hasta que en una operación de cirugía, la cual pudo presenciar como mero observador, logró cambiarle el rumbo. “Me impresioné tanto durante esa cirugía que me di cuenta que la medicina no iba a ser lo mío, aún cuando fuese algo cercano para mi y esperable por mi familia”, señala Gato recordando sus primeras ideas al momento de elegir una carrera.

Es así que el Diseño Industrial llegó a su vida, carrera que realizó de forma rápida y con un pronto ascenso. Hoy, Gato posee uno de los estudios de diseño más reconocidos de Mendoza junto a su socio Víctor “Pupo” Boldrini, “su media naranja en lo laboral”, según define a su amigo y co-equiper.

Pero el éxito en su profesión también alcanzó a Ficcardi en otra esfera de su vida, igual de apasionante e importante para él como es la Música.

“La música llegó antes a mi vida que el diseño, sólo que por muchos años la tuve en stand by. Comencé a la adolescencia poniendo música con dos amigos en fiestas y casas de amigos. Nuestros padres nos prestaban los equipos de música, parlantes, y todo lo que tenían y con ellos musicalizábamos estos encuentros”.

“La música siempre estuvo presente en mi círculo. Mamá tocaba el piano, instrumento que intenté aprender pero no pasé del Do Re Mi Fa Sol La Si”, comenta riendo.

Poco a poco, esta etapa fue quedando atrás, Pero como dice el refrán, “Siempre se vuelve al primer amor”, con los años, Gato volvió a encontrarse con este amor que era la música.

Chispazos

¿Cuándo fue que se reactivó  la veta de disc jokey en la vida de Gato Ficcardi?, sin dudar responde enfáticamente: “¡Fueron dos chispazos!”.

“En el año 1996, realizamos junto a Pupo una conferencia de diseño en las cuál expuso Alejandro Ros, un reconocido diseñador gráfico conocido por sus trabajos de portadas de álbumes para bandas y músicos de rock de Argentina como Soda Stéreo, Gustavo Cerati, Spinetta, Fito Páez . Me asombró que Ros musicalizara toda la conferencia, como un modo de lenguaje paralelo a los temas que exponía. Ahí sentí el primer chispazo dentro mío, algo me decía que tenía que volver a la música”, recuerda.

“Y el segundo fue en el 2000, me invitaron a participar poniendo música “entre amigos” en un ciclo que se había armado los martes en Apeteco. De a poco, lo que comenzó siendo un encuentro para pocos, se transformó en una movida más grande y empecé a ver cómo la gente gustaba de lo que hacía. Ahí nació DJ Cat y desde entonces, no paré más”.

Hoy, Leonardo Gato Ficcardi reparte sus días entre el diseño y su trabajo de disc jokey, musicalizando eventos y performances de música electrónica, en especial, poniendo su sello distintivo: el House.

Con su estudio de diseño Boldrini & Ficcardi siente que aún no han llegado a su techo y que tienen muchos sueños y objetivos por cumplir. “Si bien nos ha ido muy bien, con Pupo seguimos trabajando para alcanzar nuevos desafíos”, afirma.

Especializados en el diseño de etiquetas y todo lo relacionado con el mundo del vino y bebidas alcohólicas tanto a nivel nacional como internacional, estos socios y amigos, buscan abrirse a nuevos mercados y productos para diversificar aún más su cartera de productos y llevar “el arte de su diseño”  a otros ámbitos. Sin embargo, en la música, Gato Ficcardi es más cauto y no posee mayores pretensiones que superen al reconocimiento actual que tiene. “Si lo de la música se terminara mañana no lo viviría de forma trágica. No pretendo ni sueño tocar en mega fiestas electrónicas en el exterior ni lanzar a la venta mi propia música. Aún cuando he tocado en otros países y lo sigo haciendo, no es mi meta. Hoy disfruto de mi presente”.

“Constructor de momentos”

Sereno al hablar,  y preocupado de cada detalle, Gato es un verdadero esteta en todo lo que hace, poniendo su  gusto, estilo e impronta tanto en el diseño como en la música, en este mix ecléctico que eligió como estilo de vida.

“Cada evento en el que pongo música trato de construirlo antes, lo pienso y lo voy sintiendo. No soy efectista, es decir, no utilizo los efectos que muchos emplean para provocar sensaciones en mi público. Soy puro. Me gusta armar sets con sonidos envolventes, en dónde todo se desarrolle como un electrocardiograma, con ascensos y descensos, en los que pueda ir viendo como la gente se va conectando con la música de mis bandejas”, comenta mientras muestra orgulloso, antiguos y nuevos vinilos que conforman su tesoro musical.

“Busco que la gente se prenda en un especie de cuento que diseño y ver su respuesta, sin duda construye a mi ego como disc jokey”.

Hoy, Gato Ficcardi tiene un nuevo presente emocional, un nuevo momento en el cual se siente “abierto al híper espacio”.  Sus días los transita como diseñador, disc jokey pero por sobe todo, como padre de una niña de 10 años. “Con Uma tenemos un lazo muy fuerte que excede el de padre-hija, y creo que se da por la música. Escucha mucha música, es más, dentro de poco iremos juntos a un recital de Kate Perry”, comenta orgulloso.

Un suave chill out continúa sonando, poco y nada queda de los excelentes capuccinos preparados por él, signos que la entrevista va llegando a su fin. Antes del último agradecimiento, Gato pregunta aún asombrado: “¿Qué ven en mi para entrevistar?”. Sin duda, le cuesta verse como alguien atractivo e interesante para ser entrevistado, un bajo perfil propio de alguien creativo al 100 %, un adjetivo que este “ecléctico  mendocino”, agradece sonriendo.

Ping Pong: “Gato x Gato”

 

¿Gym o fútbol con amigos?: Gym

¿Cd o vinilo?: Vinilo 

¿“Me doy maña” o “llamo a un técnico”?: Llamo un técnico después que quise darme maña y arruiné todo

¿Sociable o ermitaño?: ¡Sociable!, ¡hola cómo te va!

¿Malbec o cerveza?: Malbec

Mi lado femenino lo reflejo en: Privado

¿Cena romántica o película de acción?: Cena romántica y después acción

¿Moderno o vintage?: Vintage que hoy por hoy es lo más moderno

Un lugar en el mundo para vivir es: Mendoza es mi lugar en el mundo.

¿Mar o montaña?: Mar

¿Perfume o jabón?: Perfume: “Aqua de Parma”

¿Metrosexual o “macho argentino”?: Jueves por la noche macho argentino, viernes por la madrugada metrosexual.

¿Un buen asado o plato gourmet?: Asado, asado y asado

Si tuvieras que tocar un set con un DJ, ¿quién sería?: Superpitcher

¿Perro o Gato?: Mi perro callejero “Chorizo”

¿Horóscopo chino o Zodiaco tradicional?: Zodiaco tradicional y bien clisé

¿Cocina o delivery?: Cocina

¿Mi media naranja es?: Y… No (risas)

¿Tu complemento ideal?: Mi amigo y socio Pupo.

¿Tu frase actual de cabecera?: “La noche interminable”