A pocas semanas de dar por finalizado este 2015, Huentala Hotel junto a Sheraton Mendoza Hotel quisieron celebrarlo junto a sus clientes más exclusivos.

Con una fiesta en los más alto de Mendoza, la cual se llevó a cabo en el Mirador Lounge & Restaurante que posee el hotel en su piso 17, los festejos convocaron a los clientes corporativos y premium  de Huentala Inversiones, además de amigos y medios de prensa que acudieron al encuentro.

Blanco, rojo o negro fueron los colores del dress code requerido en las invitaciones al festejo de fin de año;  y así fue como cada uno – en especial, las mujeres-, buscaron lucir sus outfits veraniegos los que se adaptaron a este requerimiento protocolar.

Una versión de LBD (little black dress) a lunares blancos en el look de María José Benceny.

Así, pasadas las 20, los invitados comenzaron a llegar al festejo de fin de año siendo recibidos cálidamente por Diego Bárzola, jefe de cuentas corporativas de Huentala Hotel, junto con todo el staff de la firma. Un exquisito catering, ideado como siempre por “el arte creativo culinario” que posee el chef Iñaki Brunet a cargo de la cocina de Sheraton Hotel, junto con vinos y espumantes fueron degustados a deliciosos petite desserts.

Sin duda, la magia de  esta maravillosa noche también fue dada por Mauricio, un ilusionista que provocó a más de uno, el asombro absoluto cuando se acercaba para realizar trucos de close up entre los invitados.

La magia e ilusionismo de Mauricio impactó a los invitados.

Luego de las palabras de agradecimiento dado por Ronit Camsen, gerente de Huentala Hotel, y con un brindis por este año que ya comienza a despedirse, los presentes fueron invitados a una simpática “suelta de globos rojos” en la terraza del Mirador. Así, cada uno soltó su globo para que junto a él, los sueños anhelados logren realizarse en el próximo 2016. Sin duda, un momento más que emocionante en donde el increíble paisaje que sirve de marco a este increíble lugar,  fue invadido por el colorado de las decenas de globos que se elevaron  para perderse en el cielo de la noche mendocina.

La simpática “suelta de globos” en la terraza de Sherton.