Foto: Hotel Serafina

Durante años, los gatos fueron vistos como mascotas más independientes, capaces de pasar largas horas —e incluso días— solos sin mayores inconvenientes. Sin embargo, esa mirada comenzó a cambiar. Cada vez más dueños buscan garantizar el bienestar de sus felinos cuando no están en casa, lo que impulsó el crecimiento de servicios especializados de cuidado.

El fenómeno se refleja tanto en el pet sitting a domicilio como en la aparición del único hotel exclusivo para gatos en Mendoza, dos modalidades que responden a una misma necesidad: acompañar, observar y respetar las rutinas de animales que, aunque más autónomos que los perros, también requieren atención y seguimiento.

El cuidado en casa: seguimiento, rutina y tiempo de calidad

El pet sitting a domicilio es una de las alternativas que más creció en los últimos años. Lejos de limitarse a dar comida y limpiar la bandeja sanitaria, el servicio incluye observación del comportamiento, tiempo de juego, control de signos de alarma y comunicación permanente con los tutores.

Luciana, una joven que ofrece este tipo de servicio en Mendoza, explicó que el cuidado implica mucho más que una visita rápida: No es simplemente darles de comer y ya está. Es pasar tiempo de calidad, ver si necesitan jugar, si necesitan mimos, controlar si vomitaron, si hicieron bien sus necesidades y detectar cualquier señal de alarma para avisar a los tutores o llevarlos al veterinario”, señaló.

En su trabajo, el servicio se organiza en dos modalidades: visitas diarias o cuidado de tiempo completo en el hogar del animal, cuando la familia se ausenta por varios días: “Depende de cada caso, porque no todos los animales tienen la misma personalidad ni las mismas necesidades”, explicó.

Dietas especiales, rutina estricta y gatos indoors

Uno de los aspectos que más evidencia la necesidad de un acompañamiento personalizado son los gatos con rutinas estrictas o dietas especiales. Luciana relató que cuida animales con alimentación BARF, que requieren viandas varias veces por día, suplementos y horarios de juego.

“Son gatos indoors, que no salen al exterior y que no están acostumbrados a estar solos, por lo que necesitan más estímulo”, explicó. En esos casos, el cuidado de tiempo completo suele ser la opción elegida por los dueños.

Además, el servicio incluye una instancia previa de adaptación: Siempre hacemos una adaptación gratuita antes de que se vaya la familia, para que las personas sepan en quién confían y para que los animales nos conozcan con sus tutores presentes, detalló.

Gatos mayores y tratamientos médicos

El cuidado especializado también se vuelve clave en el caso de gatos mayores o que requieren medicación. Dar pastillas, administrar jarabes o controlar curaciones forma parte de las tareas que realizan algunos petsitters.

Luciana recordó uno de los primeros casos que atendió: una gata rescatada de una situación de violencia, recién operada y con heridas que debían ser controladas, además de medicación diaria. “No todos los gatos reaccionan igual, por eso es importante saber cómo manejarlos y entender su comportamiento”, explicó.

Según contó, el crecimiento del servicio también se refleja en la demanda. En dos años, pasó de trabajar sola a conformar un equipo de cinco personas para poder cubrir los pedidos, ya que se trata de un servicio altamente personalizado.

El único hotel exclusivo para gatos en Mendoza

Junto al pet sitting, también surgió en Mendoza el único hotel exclusivo para gatos, una propuesta que apunta a cubrir una necesidad específica dentro del cuidado felino: contar con un espacio diseñado exclusivamente para las particularidades de los gatos.

Desde Hotel Serafina explicaron que la idea nació a partir de detectar que existían guarderías para mascotas, pero no espacios especializados en felinos. A partir de esa observación, comenzaron a investigar experiencias similares en otras ciudades y países, y decidieron desarrollar un modelo adaptado a las necesidades de los gatos.

Foto: gentileza del hotel

“Los gatitos son animales muy particulares y necesitan otro tipo de cuidado”, señalaron desde el hotel, al explicar por qué el servicio se diferencia de una guardería tradicional.

El funcionamiento del hotel se basa en un sistema de habitaciones o boxes individuales, donde cada gato cuenta con su propio espacio, con música, fuentes de agua, control de temperatura y monitoreo permanente. Además, el lugar dispone de salas de juego, espacios de recreación, patio y sectores para que los gatos puedan socializar de manera progresiva, una vez que atraviesan el proceso de adaptación.

Antes del ingreso, se completa una ficha con información detallada sobre hábitos, alimentación y comportamiento. El objetivo es que el gato mantenga, en la medida de lo posible, sus rutinas habituales y reduzca el impacto del cambio de entorno.

Desde el hotel explicaron que el proceso de adaptación suele llevar entre uno y dos días. En ese período, se prioriza que el animal coma, haga sus necesidades y comience a sentirse seguro en el nuevo espacio, antes de avanzar con instancias de juego o socialización.

Video: gentileza del hotel

En el caso de gatos mayores o con problemas de salud, el ingreso se evalúa de manera previa junto con información veterinaria. Según detallaron, el equipo determina si el traslado y la estadía pueden resultar beneficiosos o si el nivel de estrés podría representar un riesgo para el animal. Cuando el caso requiere intervención profesional permanente, el hotel no recibe al gato.

Un cambio en la forma de cuidar

Tanto el cuidado a domicilio como los hoteles exclusivos forman parte de un mismo fenómeno: la profesionalización del cuidado felino. Lejos de la idea de que el gato puede quedarse solo sin mayores consecuencias, cada vez más dueños priorizan el acompañamiento, el control y el respeto por las rutinas.

El crecimiento de estas alternativas refleja un cambio en el vínculo con las mascotas, que hoy son consideradas parte de la familia y requieren, también durante la ausencia de sus dueños, un cuidado acorde a sus necesidades.