Imagen creada con inteligencia artificial.

Las berenjenas son una de las verduras más versátiles de la cocina. Su textura suave y su capacidad para absorber sabores las convierten en un ingrediente ideal para preparar platos reconfortantes sin demasiada complejidad.

Una buena opción para incorporarlas al menú semanal son las berenjenas gratinadas con tomate y mozzarella, una receta fácil de hacer, económica y perfecta tanto como plato principal liviano como para acompañar carnes o pastas. Además, se prepara con pocos ingredientes y se puede resolver en menos de una hora.

Ingredientes

  • 2 berenjenas grandes
  • 2 tomates grandes o 1 taza de tomate triturado
  • 200 gramos de mozzarella
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta a gusto
  • Orégano o albahaca (opcional)
  • Queso rallado para gratinar

Preparación

  1. Lavar las berenjenas y cortarlas en rodajas de aproximadamente un centímetro de espesor.
  2. Colocarlas en un colador con un poco de sal y dejarlas reposar durante 20 minutos para que eliminen parte de su amargor. Luego enjuagar y secar con papel de cocina.
  3. En una sartén con un poco de aceite de oliva, dorar ligeramente las rodajas de berenjena durante unos minutos de cada lado. Reservar.
  4. Picar los tomates y el ajo. En la misma sartén, saltear el ajo con aceite de oliva y agregar el tomate. Cocinar durante unos minutos y condimentar con sal, pimienta y orégano.
  5. En una fuente para horno, colocar una capa de berenjenas, cubrir con un poco de salsa de tomate y agregar trozos de mozzarella.
  6. Repetir las capas hasta terminar los ingredientes. Espolvorear queso rallado por encima.
  7. Llevar al horno precalentado a 180 °C durante unos 20 minutos, hasta que el queso esté derretido y gratinado.

El resultado es un plato aromático y reconfortante, con capas suaves de berenjena combinadas con la acidez del tomate y el sabor del queso fundido. Puede servirse recién salido del horno o tibio, acompañado por una ensalada fresca o un trozo de pan.