Un llamado al 911 y el sistema de videovigilancia del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) fueron claves para detener a un automovilista que manejaba bajo un fuerte estado de ebriedad en Luján de Cuyo.
Todo comenzó cuando un ciudadano reportó maniobras peligrosas realizadas por un vehículo utilitario marca Citroën. Con esa información, los operadores del CEO iniciaron el rastreo del vehículo a través de las cámaras de seguridad y lograron seguir su recorrido por distintas arterias del Gran Mendoza.
La alerta permitió coordinar con móviles policiales que finalmente interceptaron al conductor en la lateral oeste del Acceso Sur, a la altura de la calle Olavarría. Allí se constató que se trataba de un hombre de 42 años.
Hasta el lugar llegó personal de Tránsito municipal, que le practicó el test de alcoholemia. El resultado fue contundente: 2,48 gramos de alcohol en sangre, casi cinco veces más que lo permitido por la ley vigente.
El vehículo fue secuestrado y el conductor trasladado a la Comisaría 48°, donde quedó a disposición del Juzgado Contravencional.

