Mientras la policía de la provincia está en alerta para arrestar al autor material del crimen del policía Jonathan Funes (24), el sábado durante un golpe comando en el Hospital Perrupato para rescatar a un detenido que se encontraba internado, la fiscal que tiene la causa, Florencia Díaz Peralta, imputó la mañana de este jueves a tres de los detenidos por el delito de homicidio agravado.

El primero en ser acusado formalmente fue Cristian Oscar Pirincho Tapia, de 33, el sujeto “liberado” por la banda del nosocomio del Este y recapturado un día después en Blanco Encalada.

Luego fue el turno de su hermano, Jordan Luciano Tapia, de 21 años y conocido como Poroto. Por último, Ivan Francisco Dalmau, el joven que conducía uno de los vehículos usados por los malvivientes, también recibió la misma acusación. Sin embargo, es quien menos está implicado con el homicidio y podría recibir un cambio de calificación a encubrimiento próximamente.

 

El de hoy, fue uno de los pasos más importantes de la instrucción, después de las detenciones masivas del domingo en la zona de camping de Blanco Encalada, en Luján.

Pero, tal como contaron fuentes de la causa, resta detener al hombre que apretó el gatillo de una pistola calibre 9 milímetros en la puerta de la habitación 34 del hospital del Este, Javier Arturo Carnevalini, de 40 años y cercano al Pirincho (ver aparte).

Como el sujeto no aparece, tal como publicó El Sol ayer, que reveló como se movían ambos malvivientes y los allanamientos que realizaron para dar con el oeste godoicruceño, la fiscal le pidió al Ministerio de Seguridad que ofrezca recompensa para aquellas personas que tengan datos acerca del paradero del prófugo.

Díaz Peralta definió la imputación contra estos tres detenidos y todos fueron llevados hasta la Comisaría 12ª, donde funciona la Oficina Fiscal de San Martín, para las notificaciones. La imputación fue homicidio agravado por concurso premeditado de dos o más personas, homicidio Comisaría causa, (matar para lograr la impunidad de un hecho, no se reconocidos en la fuga), por el uso de arma de fuego y por matar a un miembro de la fuerza. De ser hallados culpables, la única pena sería la máxima, prisión perpetua.