Una joven de unos 27 años se atrincheró la tarde de este miércoles en su casa de San Martín y su accionar provocó un importante movimiento policial en la zona. La muchacha se encontraba bajo tratamiento por problemas psiquiátricos y también enfrentaba un conflicto familiar. Amenazó con quitarse la vida, produjo daños en su propiedad y resultó lesionada. Lograron asistirla luego de dos horas de negociación.
Fue cerca de las 12.30 que personal uniformado del departamento tomó conocimiento sobre una mujer que se mostaba alterada, se encerró en su vivienda y manifestaba que iba a suicidarse en calles Gutiérrez y Soldado de la Independencia.
Cuando los primeros uniformados arribaron a la escena entrevistaron a una hermana de la joven, quien les relató que ella tiene dos hijos, de 11 y 2 años, pero que perdió la tenencia de ambos hace poco tiempo, ya que sufre problemas de salud mental.
Justamente, su hermana fue hasta el domicilio para comunicarle que el jueves debía presentarse ante el Juzgado de Familia para tratar la restricción sobre sus hijos, quien están bajo la tutela de los abuelos.

Eso provocó la bronca de la joven, quien discutió con su hermana y la agredió. Acto seguido, la echó de su casa, por lo que a mujer se decidió dar aviso a la línea de emergencias 911 para alertar sobre la situación, contaron fuentes policiales.
Los efectivos intentaron realizar un primer contacto con la chica y calmarla, pero esta se negó a hablar. Sólo expresó que no quería ver policías, caso contrario iba a acabar con su vida.
Frente a eso, se decidió darle intervención al Grupo Fiscal Especial, que actúa en situación de riesgo, motivo por el que personal del Grupo Especial de Seguridad (GES) y el Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) se trasladaron hasta el lugar.
Una vez allí, el negociador del GRIS entabló comunicación de manera telefónica y luego cara a cara. Mientras la charla se desarrollaba, la joven se mostraba reticente a colaborar, rompió vidrios y hasta tomó cuchillos con los que amagaba a autolesionarse.
Después de dos horas de negociaciones, se llegó a un acuerdo para que un médico del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) ingresara junto a efectivos del GES para poder asistirlas, ya que se produjo cortes al violentar los cristales de su vivienda.
Fue así que la muchacha cedió y fue retirada de su hogar, para ser trasladada en ambulancia hasta el Hospital Perrupato, donde le iban a practicar curaciones. Posiblemente, luego iba a ser derivada a un neuropsiquiátrico.
