El jefe de la Unidad Fiscal de Homicidios, Fernando Guzzo, denunció este martes que Juan Carlos y Kevin Guerrero, dos de los condenados por el brutal asesinato de la empresaria Norma Carleti, lo amenazaron de muerte.

Los Guerrero y Leonardo Hisa, exesposo de Carleti, fueron sentenciados a perpetua por el crimen que conmovió a Tunuyán, en un juicio por jurados realizado en mayo del año pasado. Este martes se desarrolló en el edificio de Tribunales una audiencia donde los siete integrantes de la Corte Suprema de Justicia escucharon los argumentos de las defensas que buscan apelar ese fallo. También el Ministerio Público Fiscal y la querella particular presentaron sus objeciones a ese pedido.

Cuando finalizó la audiencia, Juan Carlos Guerrero intentó sacarse de encima a los penitenciarios que lo custodiaban y le gritó a Guzzo: “Cuando salgamos que te vamos a matar, hijo de puta”. Su hijo Kevin también quiso acercarse al fiscal y le lanzó una frase similar.

Guzzo inmediatamente presentó una denuncia por amenazas ante el fiscal correccional de turno, Mauro Perassi. El personal penitenciario que presenció el hecho será citado a declarar como testigo.

No fue el único hecho polémico de la jornada: Roxana Carleti, hermana de la víctima, insultó a Hisa en la calle cuando el condenado por el femicidio se retiraba. Hay que recordar que el exlegislador no está alojado en el penal como los Guerrero ya que goza del beneficio de la prisión domiciliaria.

En la audiencia presidida por el titular de la Suprema Corte, Dalmiro Garay, los abogados defensores de Hisa y los Guerrero destacaron presuntas irregularidades en el juicio por jurados y solicitaron la realización de un nuevo debate. En cambio Guzzo y la querella rechazaron esas objeciones y pidieron que queden firmes las condenas.

Crimen estremecedor

El crimen de Carleti ocurrió el lunes 5 de marzo del 2018 en su casa de calles República de Siria y Almirante Brown, en Tunuyán. Esa madrugada, dos sujetos ingresaron a su propiedad y la atacaron cuando estaba en la cocina.

El matador utilizó cuchillos que tomó de ese sector de la vivienda y le propinó 55 puñaladas a la empresaria. Por el caso fueron detenidos Hisa y Juan Carlos Guerrero y sus hijos Kevin y Alexis.

La hipótesis principal sostenía que Hisa, en medio del proceso de divorcio con Carleti, contrató a los Guerrero para matarla a cambio de una importante suma de dinero. Esa versión fue avalada por los jurados durante el juicio desarrollado en mayo del año pasado en Tunuyán.

Tras un veredicto de culpabilidad para los acusados, el juez David Mangiafico impuso la pena de prisión perpetua para Hisa -quien hasta ese momento era el esposo de la víctima-, encuadrado penalmente bajo la figura de instigador del delito de homicidio agravado por el vínculo, por precio o promesa remuneratoria y por femicidio.

Kevin Guerrero obtuvo la misma pena por haber sido hallado autor del mismo delito. Mientras que su hermano Alexis recibió una pena menor por su participación en el delito de robo con homicidio: le dieron cinco años de prisión, por lo que recuperó la libertad a los pocos días de finalizado el debate. 

En tanto el padre de ambos, Juan Carlos Guerrero, también fue condenado a prisión perpetua, como partícipe primario del homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria.