El empresario Fernando Gabriel Delini (46), reconocido por confesar estafas agrícolas piramidales, fue condenado este martes a 7 años de prisión efectiva por abusar sexualmente de su esposa en un contexto sostenido de violencia de género. La sentencia fue dictada por el juez Ramiro Salinas, quien lo encontró culpable tras un juicio oral en el que se analizaron hechos ocurridos en el domicilio que la pareja compartía en Dorrego, Guaymallén, hace un par de años.
De acuerdo con lo ventilado en el debate, la pareja tenía dos hijos en común y se encontraba divorciada, aunque había decidido retomar la relación al momento en que ocurrieron los hechos investigados por el Ministerio Público. Fue en ese contexto de convivencia reanudada donde, según se ventiló en el proceso, se produjeron los episodios de violencia sexual.
La fiscal de Violencia de Género Gabriela Chaves expuso en el debate que los abusos se extendieron desde los primeros días de junio hasta fines de agosto de 2023, en reiteradas ocasiones y en distintos momentos del día.
Lo condenaron por una estafa piramidal y ahora arriesga una dura pena por abuso sexual
Tiene 46 años, estudios universitarios incompletos y un expediente judicial que pesa doble. Está detenido en el Complejo Penitenciario San Felipe de Capital desde hace más de un año y este martes el juez Ramiro Salinas decidirá si, además de los…
El juez dio por acreditado que Delini sometió a la víctima mediante amenazas verbales y un esquema de intimidación constante, obligándola a mantener relaciones sexuales contra su voluntad y a realizar prácticas de índole sexual en contra de su consentimiento. Los fundamentos de la sentencia se conocerán en los próximos días.
Durante el juicio se reconstruyó que uno de los episodios más graves ocurrió en julio de ese año, en horas de la tarde, cuando el acusado, en medio de un ataque de ira por una situación escolar de uno de sus hijos, llevó a la mujer al dormitorio y la accedió carnalmente mientras el niño permanecía en el comedor de la vivienda. Ese hecho fue considerado especialmente relevante dentro del conjunto de conductas analizadas.
La instrucción también expuso una dinámica reiterada de sometimiento. De acuerdo con la prueba, Delini obligaba a la mujer a acostarse sin ropa interior bajo amenazas, y ante cualquier negativa la forzaba a distintas prácticas sexuales. Además, en varias oportunidades la despertaba por la mañana para exigirle diversos actos, en un contexto que la fiscalía encuadró como coacción y abuso sistemático.
En ese sentido, la fiscal Cháves sostuvo en sus alegatos que el acusado utilizaba frases reiteradas como “por dónde empiezo”, “por dónde sigo” o “por dónde termino”, interpretadas por la víctima como advertencias de posibles reacciones violentas o daños en el hogar. Para la acusación, estas expresiones funcionaban como un mecanismo de sometimiento psicológico que anulaba la voluntad de la mujer.
En sus alegatos, el Ministerio Público calificó los hechos como abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual gravemente ultrajante y coacciones, todos en concurso real, y había solicitado una pena de 9 años de prisión.
La querella, representada por las abogadas María Eugenia Moyano y Mariela Alejandra Ponce, adhirió a ese pedido y a casi los argumentos de la acusación.
Por su parte, la defensa, encabezada por Pablo Guida, planteó la inimputabilidad del empresario y solicitó su absolución por la duda. Sin embargo, el juez Salinas rechazó esos argumentos y resolvió condenarlo a 7 años de prisión efectiva.
La millonaria estafa piramidal que terminó con un condenado a prisión efectiva
Una causa que se inició a partir de denuncias por una maniobra piramidal vinculada a inversiones agrícolas tuvo su desenlace judicial este lunes por la tarde: un acuerdo de juicio abreviado derivó en una condena por el delito de estafa genérica…
Delini ya se encontraba detenido en el Complejo Penitenciario San Felipe. Su situación judicial se agravó con este fallo, ya que anteriormente había sido condenado a 3 años de prisión efectiva en un juicio abreviado por una causa de estafa vinculada a una maniobra piramidal con supuestas inversiones agrícolas.
Esa investigación, llevada adelante por la fiscal Mariana Pedot, determinó que el empresario ofrecía inversiones en dólares para la siembra de ajo y zanahoria bajo un esquema que nunca se concretaba.
Se acumularon al menos diez causas y más de cien personas denunciaron haber sido perjudicadas tras entregar dinero sin obtener devolución. Entre las víctimas se encontraban personas que trabajaban en el Estado.
Ante esto, el juez Salinas deberá realizar una unificación de pena: al tener condena firme, y luego de la modificación el año pasado del artículo 58 del Código Penal, dictará una única pena sumando aritméticamente las condenas, quedando en 10 años de encierro.
Delini también había sido noticia porque, a fines del 2023, fue baleado por su propio padre. Fue durante una discusión en plena Navidad, en una vivienda de Maipú.
Tal como publicó este diario por aquellos días, padre e hijo pelearon en la propiedad de calle Remedios de Escalada al 500 y el hombre accionó un revólver calibre 38, al menos, tres veces. Los plomos dieron en el blanco y Delini salvó su vida de milagro.
