La investigación por el robo de más de 30 mil pesos, televisores LED e incendio en las oficinas de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) de calle José Vicente Zapata, presentó un giro inesperado en las últimas horas de este miércoles: los dos guardias de seguridad privada que habían denunciado ser víctimas del hecho quedaron detenidos en sede judicial por disposición del fiscal especial Daniel Carniello porque sospecha que tuvieron algún grado de participación en el mismo.  

El magistrado sumó una serie de pruebas que llevaron a sostener que los empleados, de 23 y 24 años, tuvieron formaban parte de la banda que actuó durante la madrugada de ayer.

De acuerdo a lo que informaron fuentes judiciales, las cámaras de seguridad fueron vitales para descubrir que “permitieron el ingreso” de los tres malvivientes que se llevaron el dinero en efectivo y también cheques para luego incendiar el lugar.

Las fuentes señalaron que se creía que toda la prueba registrada en los discos duros de las cámaras de seguridad se había perdido por los destrozos que causaron tanto el fuego como los sospechosos durante el asalto, ya que dañaron todo tipo de elemento físico que pudiera comprometerlos en una investigación. Sin embargo, se olvidaron de un importante detalle: las cámaras filman y todo lo que registran, además de quedar almacenado en un disco duro, también se sube a la nube, los famosos servidores de internet que guardan automáticamente los archivos cuando se configura un determinado programa.

En las imágenes, que fueron analizadas en tiempo record por el fiscal especial y su equipo de pesquisas, se observa a los dos custodios, Daniel Barroso y Nicolás Coria, “abriendo una puerta para que ingresen los ladrones”, explicaron las fuentes. Con esta prueba, el fiscal ordenó que queden demorados en la Fiscalía Especial “mientras se busca a los otros tres sujetos”, confiaron a El Sol.

El robo a la OSEP fue denunciado pasadas las 2.30 del miércoles. La primera versión sostenía que tres malvivientes, después de destrozar un ingreso en los pisos superiores del edificio capitalino con una amoladora, atacaron a los jóvenes custodios y los redujeron con armas de fuego. Iban por los más de 300 mil pesos que guardaba la OSEP en las cajas de seguridad y estaban destinados al pago de anestesistas.

De acuerdo al relato de los guardias, fueron reducidos y atados por el trío de malvivientes. Luego se dirigieron al sector tesorería y allí estuvieron más de 40 minutos.

Con 30 mil pesos en su poder y tres pantallas LED, se dieron a fuga. Los guardias dijeron fueron atados y que lograron librarse cuando casi se intoxican con el humo que habían inhalado después de que los asaltantes prendieran fuego algunos papeles. Agregaron que zafaron de las ataduras y que otro guardia que estaba a media cuadra del lugar, los ayudó a radicar la denuncia.