Luis Rogelio Sepúlveda nació el 14 de octubre de 1980. Permanece internado y con custodia policial en el Hospital Central desde la mañana del sábado 21 de este mes, cuando protagonizó un violento episodio contra su ex mujer y el hermano de ella, adolescente, en una casa de calle San Luis, en Las Heras.
El hombre, de 45 años, tiene domicilio en calle Sargento Manuel Rivas de Lavalle y también había residido en la vivienda donde ocurrió el ataque, el que fue revelado por El Sol. Por lo que detallaron las fuentes policiales y judiciales, registraba antecedentes por hechos de violencia de género, según indicaron fuentes vinculadas a la investigación.
Su situación judicial sigue en suspenso por una cuestión clara. El fiscal de Violencia de Género Emiliano Ortega no había podido imputarlo debido a su estado de salud. Sepúlveda permanece internado luego de provocarse un profundo corte en el cuello tras la agresión, una lesión que puso en riesgo su vida y que obligó a los médicos a estabilizarlo antes de cualquier avance procesal.
La secuencia comenzó a las 10.10 del día citado, cuando un llamado al 911 alertó sobre una situación extrema: un hombre dentro de un domicilio con aparentes intenciones de causar lesiones en los presentes.
Cuando los policías de la Comisaría 16ª llegaron luego de un llamado al 911, se encontraron con un adolescente de 15 años herido, quien salió a pedir ayuda a los gritos para su hermana, de 27, que seguía dentro de la casa junto a su ex pareja.
De acuerdo con la reconstrucción, Sepúlveda llegó al domicilio minutos antes, cortó el suministro de gas para forzar a la mujer a salir y, ante la negativa, ingresó por la fuerza.
Ya en el interior, la atacó con un cúter, provocándole cortes en el mentón, el cuello y la espalda. La escena se volvió aún más caótica cuando el hermano de la víctima intervino para defenderla: el chico terminó con heridas cortantes, una de ellas de mayor profundidad en la frente.
El bebé de 9 meses estaba en la propiedad en ese momento. No sufrió lesiones, aunque quedó en medio del episodio que generó alarma en los vecinos. Algunos de ellos habían advertido en el llamado al 911 que el agresor podía atentar contra la criatura, un punto que luego fue relativizado por la propia mujer en su declaración, donde sostuvo que no hubo un intento directo de ataque hacia el niño.
Dramático caso en Las Heras: intentó matar a su ex y a un bebé y se cortó el cuello
Un grave hecho de violencia de género conmocionó a los vecinos de calle San Luis de Las Heras, donde una mujer fue atacada con un arma blanca por su ex pareja dentro de su casa, mientras un adolescente intentó defenderla y…
Tras la agresión, Sepúlveda se encerró en una de las habitaciones de la casa y, en un giro que marcó el cierre de la secuencia, se autolesionó con un puntazo en la garganta.
Cuando los efectivos lograron controlar la situación, lo encontraron gravemente herido. Fue trasladado de urgencia al Hospital Central, donde quedó internado en estado reservado y bajo custodia.
En paralelo, la mujer y el adolescente fueron asistidos y derivados al Hospital Lagomaggiore, mientras que el bebé quedó al resguardo de un familiar por intervención de equipos especializados durante algunas horas.
En la escena, los investigadores secuestraron elementos de interés para el expediente, entre ellos el teléfono del agresor para saber si existieron comunicaciones previas con la víctima.
Por la información a la que accedió este diario, la causa seguirá bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Violencia de Género y con medidas en curso. La imputación contra Rogelio –por las lesiones que provocó en su ex mujer y el menor– quedará supeditada a su evolución médica. Hasta entonces, el expediente avanza con testimonios, peritajes y el análisis de las declaraciones surgidas en los primeros relatos.
En esa reconstrucción, los pesquisas sostienen que el hecho se desarrolló en pocos minutos y en distintos sectores de la morada.
Primero, el corte del gas como maniobra para obligar a la mujer a salir. Luego, la irrupción violenta y el ataque directo con el cúter. Después, la intervención del adolescente para frenar la agresión y, finalmente, el encierro del agresor en una de las habitaciones, donde se provocó autolesión con la intención de quitarse la vida.
