Camioneros locales están preocupados ya que no paran los robos en la playa ubicada cerca de la destilería de Luján de Cuyo. Los choferes deben aguardar allí para pasar a Uspallata cuando la aduana está colapsada. Aseguran que no hay presencia policial y que de noche esa parada es “tierra de nadie”.
Además afirman que no denuncian los hechos porque pueden perder su lugar para pasar a Chile. Desde la Justicia recomiendan que hagan lo haga por internet.
Un grupo de choferes de diversas empresas de transporte se comunicaron con El Sol para hacer conocer las situaciones de inseguridad que padecen varios de ellos en una playa ubicada en la zona de la destilería de Luján.
Desde hace un tiempo los hechos comenzaron a aumentar y generan malestar entre los trabajadores. Es que esa parada es obligatoria para los que viajan hacia el vecino país cuando la aduana no da abasto. Al parecer, durante la noche malvivientes van hasta el predio y sustraen los auxilios de los rodados. También suelen dañar las carpas, romper ventanillas y sacarles algunas pertenencias.
Víctimas aseguraron a este diario que en ocasiones ellos deben hacerse responsable por las pérdidas, poniendo dinero de su propio bolsillo.
“El predio es muy grande y hay solo un efectivo policial, que no puede con todo”, contó Daniel, un conductor que viaja a Chile todas las semanas. Asimismo, confiaron que al menos han robado cerca de 20 neumáticos en el último tiempo. “En la noche es tierra de nadie”, expresaron indignados.
Uno de los principales problemas que tienen los choferes producto de esta situación, es que se les dificulta realizar las denuncias. Para dirigirse hasta la fiscalía de la zona deben viajar varios kilómetros y la tardanza puede hacerles perder su lugar para pasar la frontera.
Desde la Justicia confirmaron a este diario que no se han registrado denuncias hasta el momento. Y ante la problemática que plantean los trabajadores del transporte para radicarlas, recomendaron que utilicen el sitio web que el Ministerio Público dispuso para hacer denuncias por delitos contra la propiedad ocurridas en la vía pública.
A través de esa plataforma se pueden hacer conocer daños, hurtos y robos simples. La principal condición es que la víctima no conozca la identidad de la persona que cometió el hecho y que no haya sufrido lesiones.
