El vehículo policial recuperado.

La secuencia comenzó durante la madrugada de este jueves con un dato que encendió todas las alertas: una camioneta policial había sido sustraída en Guaymallén. En cuestión de minutos, la frecuencia radial distribuyó la novedad y un móvil de patrullaje que recorría la zona este salió en su búsqueda, sin imaginar que el operativo derivaría en una persecución a alta velocidad y una fuga a pie en la oscuridad.

El hecho se inició a las 2, cuando autores desconocidos sustrajeron una Toyota Hilux identificada como móvil interno 2458, perteneciente a Asistencia a Víctimas de Delitos, que se encontraba en un domicilio del barrio Covinser, en jurisdicción de Subcomisaría Conde. También se llevaron la tarjeta de combustible correspondiente.

Con la información ya en el aire, efectivos que se desplazaban por Los Corralitos intensificaron los recorridos preventivos hasta que, minutos después, lograron ubicar el rodado en circulación.

La camioneta fue detectada avanzando por calle Ferrari de oeste a este. Al advertir la presencia policial, el conductor giró hacia Severo del Castillo y emprendió una marcha riesgosa hacia el norte.

Desde ese momento se desató una persecución: los uniformados intentaron frenar la marcha con señales lumínicas y sonoras, pero el conductor ignoró la orden y aceleró la fuga.

El seguimiento continuó hasta calle Valdivieso, donde el sospechoso mantuvo la huida durante varios metros hasta ingresar en un callejón comunero sin nombre. Allí, en un sector con escasa iluminación y rodeado de malezas, abandonó la camioneta y escapó a pie, detallaron fuentes policiales consultadas por El Sol.

Los efectivos descendieron de inmediato y comenzaron la persecución a pie. En ese tramo lograron observar al sospechoso: un hombre de contextura robusta, estatura media, que vestía una campera clara con líneas en las mangas y llevaba gorra del mismo tono.

Según indicaron, manipulaba un objeto similar a un arma de fuego. Pese a los gritos de “alto policía”, el individuo no se detuvo, giró hacia el oeste y se perdió entre la vegetación y la oscuridad del lugar.

Mientras se aseguraba la escena y se recuperaba el móvil sustraído, un vecino aportó un dato clave: un VW Suran había estado merodeando la zona en actitud sospechosa y se retiró a gran velocidad en medio del operativo.

Minutos más tarde, ese dato se conectó con otro procedimiento: personal de Motorizada había interceptado un vehículo de similares características en Severo del Castillo y Lemos.

En ese rodado se desplazaban dos ocupantes, uno de ellos con rasgos coincidentes con el sospechoso que había escapado tras abandonar la camioneta policial. Ambos quedaron a disposición del Ministerio Público, mientras se avanzaba con las actuaciones para determinar si tenían vinculación con el robo del móvil.

La camioneta, en tanto, fue recuperada en el lugar del abandono y restituida al personal correspondiente. La investigación quedó abierta para establecer la mecánica completa del hecho y la participación de los aprehendidos en la maniobra.