Tres jóvenes recibieron duras condenas por robar y abusar sexualmente de una madre y su hija mientras perpetraban un salvaje golpe. El tribunal de la Segunda Cámara del Crimen resolvió sentenciar a los responsables del hecho a penas de 13 y 14 años. Tras conocerse la sentencia, en el pasillo de los Tribunales retumbaron los llantos y gritos de los familiares de quienes asaltaron y violaron a las víctimas el 27 de marzo del año pasado en una precaria vivienda del barrio Olivares, en Ciudad. Dos de los malvivientes recibieron la pena de 14 años, uno por el delito de robo agravado y abuso sexual gravemente ultrajante, mientras que el otro por robo agravado y abuso sexual con acceso carnal.
    El tercero fue sentenciado a pasar 13 años por ser penalmente responsable de los delitos de robo agravado en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el número de personas que intervinieron en la acción delictiva. El tribunal fue presidido por Roberto Uliarte y lo integraron José Valerio y Pedro Funes. Este último magistrado subrogó a Roberto Yanzón, quien se encontraba de licencia. Como fiscal de Cámara actuó Adelmo Argüello.
    Además, los juristas declararon la reincidencia de dos de los condenados, quienes se verán perjudicados al momento de solicitar la libertad condicional, la que no debería otorgárseles por haber cometido delitos nuevamente luego de salir de la penitenciaría, adonde estuvieron purgando condenas por delitos contra la propiedad. EL ATAQUE. Según pudo acreditarse durante el juicio que comenzó el jueves, los tres delincuentes –se reservan sus identidades por ser un delito de instancia privada–, participaron activamente del hecho que ocurrió en la vivienda de las víctimas hace un año y medio. Por este motivo, todos fueron considerados coautores.
    Por ser uno de los delitos debatidos de instancia privada, el juicio oral se desarrolló a puertas cerradas. Las fuentes que participaron del proceso manifestaron: “Quedó acreditado que los tres participaron activamente del hecho y por eso recibieron esa cantidad de años”. Los asaltantes –uno de ellos menor de edad– que luego violaron a las víctimas, ingresaron a la humilde vivienda el día citado, minutos antes de la medianoche. Entraron forzosamente a la casa y se encontraron con la mujer y sus tres hijos. La mayor, de 11 años, fue quien peor la pasó de sus hermanos, ya que fue abusada por uno de los atacantes. Lo primero que realizaron los sujetos fue apuntar con una escopeta a la cabeza de un bebé, para amedrentar a las víctimas mayores.
     Mientras uno mantenía el arma sobre el niño, uno accedió carnalmente a la madre y el tercero revisaba cada rincón de la casa en busca de objetos de valor. Unos instantes después, la mujer fue manoseada por los cacos que hasta ese momento no la habían tocado y la nena tampoco se salvó, aunque no llegó a ser accedida carnalmente. Como no encontraron dinero ni alhajas, los delincuentes decidieron llevarse un DVD, un celular, el lavarropas y el televisor. Después de varios minutos que tuvieron en vilo a toda la familia, optaron por abandonar la escena en el mismo vehículo en el que llegaron, donde cargaron los electrodomésticos sustraídos. Tiempo después, las víctimas reconocieron a los agresores y algunos testigos también lo hicieron, lo que permitió a los investigadores determinar que los tres sujetos fueron los responsables del aberrante hecho cometido en Capital.