La madre de Jonathan Ezequiel Vera Villegas, un joven de 22 años asesinado durante un asalto el año pasado en Guaymallén, habló días después del hecho de inseguridad fatal y exigió justicia: “No quiero que lo de mi hijo quede impune”.
Casi un año y tres meses más tarde, la causa permanece sin detenidos. Debido a eso, el Ministerio de Seguridad ofreció a partir de este jueves una recompensa de 1.350.000 pesos a cambio de información que permita dar con el autor del crimen.
La medida fue solicitada por el fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien lidera la investigación. Y busca identificar al malviviente que ultimó a la víctima de un balazo en el pecho.
Si bien el asaltante quedó registrado por cámaras de seguridad de la zona, las imágenes, que fueron reveladas por este diario, no son lo suficientemente claras como para poder avanzar sobre su individualización.
Más allá de eso, se alcanza a observar que se trata de un individuo delgado, de estatura normal y vestido con capucha, abrigo oscuro y pantalón claro.
El caso contó con varios testigos, pero ninguno pudo precisar datos de importancia sobre el autor. Algunos aportaron que notaron la presencia de un auto blanco en las cercanías de la escena, el cual pudo haberle servido como apoyo al matador.
Más allá de esos datos, son escasas las pistas con las que cuentan los pesquisas y esa es la principal razón por la que la causa se mantuvo sin detenidos desde el inicio de la investigación. Pese a que se manejaron algunos nombres de posibles sospechosos, no se incorporaron pruebas suficientes que motivaran una detención y, mucho menos, una imputación.
Con resta resolución, mediante el ofrecimiento de una recompensa, los pesquisas esperan poder tener pronto avances significativos en el expediente y llegar a la identidad del ladrón que le arrebató la vida a Vera.
Inseguridad que mata
Eran cerca de las 20.45 cuando Jonathan Vera salió de su casa de calle Sarmiento al 1900, en el distrito de Belgrano, junto a un amigo con quien iba a un recital del cantante de cuarteto Damián Córdoba, en un boliche del Gran Mendoza.
Los dos jóvenes debían dirigirse hacia un punto en las cercanías, donde los iba a pasar una combi que los llevaría hasta el local bailable. No obstante, en el camino, cuando pasaban por calle Perú, entre Granaderos de San Martín y Correa Saá, fueron abordados por un delincuente.
El malviviente fue directamente tras Vera, quien llevaba un morral con dinero. La víctima trató de evitar el robo corriendo, pero el ladrón lo persiguió y le efectuó un disparo en plena carrera.
Vera fue alcanzado por un plomo en el pecho y se desplomó en el cruce de Perú y Granaderos, donde el autor le sustrajo sus pertenencias: el morral con plata y un celular. Luego, fue auxiliado por el dueño de un local de comidas ubicado en esa intersección y otros vecinos que se acercaron a la escena.
A los pocos minutos también llegaron su madre y un hermano, por lo que se vivieron momentos de extrema tensión y angustia. Luego de esperar unos 20 minutos por la llegada de la ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), el joven baleado fue trasladado al Hospital Central, donde falleció instantes más tarde.
