El oficialismo en el Senado avanzó con una señal hacia sus aliados políticos al incorporar al debate de la Reforma Política dos proyectos impulsados por legisladores del PRO y de Despierta Chubut. La decisión se produjo después del compromiso asumido por Patricia Bullrich en la última sesión de la Cámara alta y abre la discusión sobre dos puntos sensibles para el Gobierno: las PASO y la implementación de Ficha Limpia.
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, el libertario Agustín Coto, convocó al cuerpo para retomar el cuarto intermedio en el tratamiento de la Reforma Política enviada por el Poder Ejecutivo.
En ese marco, amplió el temario e incluyó el proyecto de Ficha Limpia presentado por los senadores del PRO Martín Goerling Lara y Andrea Cristina, y la iniciativa sobre primarias optativas de Edith Terenzi, de Despierta Chubut, espacio que responde al gobernador de Chubut, Ignacio Torres.
El proyecto de Terenzi plantea mantener las PASO, aunque propone eliminar su obligatoriedad. La senadora sostiene que el mecanismo permite que la selección de candidatos no quede limitada a acuerdos entre las dirigencias partidarias. A la vez, argumenta que hacerlas optativas permitiría reducir el impacto del calendario electoral y evitar un gasto público considerado innecesario cuando no existen internas dentro de los espacios políticos.
La propuesta de Ficha Limpia del PRO establece la inhabilitación para ocupar cargos públicos de personas con condenas confirmadas por delitos dolosos vinculados con la administración pública. El régimen alcanzaría, entre otros, casos de fraude, cohecho, malversación de fondos, negociaciones incompatibles, enriquecimiento ilícito y encubrimiento. El proyecto cuenta además con el respaldo de la UCR.
La incorporación de ambas iniciativas se produce mientras el oficialismo busca consensos para avanzar con una Reforma Política que propone eliminar las PASO, modificar el financiamiento de los partidos, introducir cambios en la Boleta Única de Papel e implementar Ficha Limpia. El proyecto también eleva los requisitos para conservar la personería de los partidos políticos y modifica el mecanismo de elección de los representantes argentinos ante el Parlasur.
Para aprobar cambios en el régimen electoral y de partidos políticos, el Gobierno necesita mayorías absolutas en ambas cámaras: 129 votos en Diputados y 37 en el Senado. Por ese motivo, los acuerdos con los bloques aliados y con fuerzas provinciales resultan centrales para el avance de la iniciativa. Al mismo tiempo, la Cámara Nacional Electoral reclamó al Congreso que defina con anticipación cualquier modificación electoral de cara a las elecciones de 2027.
