El robo ocurrió hace más de seis años en la casa de un odontólogo de Maipú y generó repercusión social por la cantidad de dinero que se llevaron. La víctima había dejado su domicilio un par de días para pasar algunos días en un campo de San Luis cuando un trío de malvivientes que contaba con el dato de su viaje ingresó a su propiedad para sustraer miles de pesos y dólares, billetes que se encontraban escondidos en específicos lugares.
Un típico escruche, la modalidad delictiva en la que ladrones se meten a los domicilios en búsqueda de joyas o dinero realizando tareas de inteligencia previa para evitar enfrentarse con los moradores o policías.
El caso se investigó durante varios años en la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos y lejos estuvo de cerrarse a pesar de que los meses pasaron. El año pasado la causa se reactivó y, este martes, dos de los tres imputados fueron condenados luego de que reconocieran el hecho. Hubo varios datos que llamaron la atención de los pesquisas durante la instrucción: la presencia de una datera que brindó información fundamental a los confesos malvivientes y que uno de ellos devolvió parte del botín cuando su madre, avergonzada porque conocía a la víctima, se enteró de lo que había cometido.
El juez Aníbal Ezequiel Crivelli homologó el acuerdo entre las partes durante la mañana y resolvió la primera parte del resonante hecho con una sentencia de tres años de prisión en suspenso, debido a que los sujetos no contaban con antecedentes.
Franco Matías Ledesma Castro (32) y Armando Damián Vignoni Azcurra (30) fueron condenados en un juicio abreviado por la calificación de robo agravado en poblado y en banda, además del agravante de escalamiento. Su señalado cómplice, Stefano Luciano Beccari Prado (31), enfrentará un debate oral en los próximos meses, debido a que no fue parte de este procedimiento.
El fiscal de Robos y Hurtos, José Manuel Mango, junto a la defensa, pactaron una sentencia que permitirá a los dos primeros imputados continuar en libertad. El abogado Raúl Burela representó los intereses de la víctima, el odontólogo Juan Daniel Galdeano Nieddu, también formaron parte del proceso.
Cómo y cuándo se produjo el robo
El millonario asalto ocurrió entre el 16 y 19 de noviembre de 2018, cuando los tres jóvenes aprovecharon la ausencia de Galdeano Nieddu, quien se encontraba de viaje en San Luis, para ingresar a su domicilio.
Utilizaron información proporcionada por una mujer no identificada en la causa, ex pareja de Beccari Prado, quien previamente había trabajado como empleada doméstica en la vivienda, para conocer que la víctima escondía una importante cantidad de dinero en moneda local y extranjera.
De la causa se desprende que los malvivientes accedieron a la propiedad ubicada en Godoy Cruz esquina Juan Domingo Perón, escalando hasta la terraza y forzando una puerta de madera tipo celosía. Una vez dentro, sustrajeron la significativa suma de 176.500 dólares estadounidenses, 100.000 pesos argentinos, una valija antigua color negro y un bolso cilíndrico con logo de Volkswagen.
La investigación dejó al descubierto una planificación meticulosa que aprovechó información interna sobre la existencia de dinero en el domicilio y el momento preciso de la ausencia del propietario. Justamente, Beccari Prado, quien en marzo del 2021 fue condenado por participación secundaria en una causa de tenencia de drogas con fines de comercialización, fue marcado en este caso como el ideólogo del golpe.
El antecedente
La información a la que accedió El Sol señala que este hombre oriundo de calle Formosa de Godoy Cruz recibió dos años de prisión en suspenso por un hecho ocurrido el mediodía del 19 de marzo del 2020 sobre calle Urquiza de Maipú. Un llamado al 911 alertó a la Policía sobre una camioneta Ford Ranger gris que circulaba de manera imprudente hacia el Sur.
Policías que realizaban maniobras operativas en la zona fueron en búsqueda del vehículo y le frenaron el paso a la altura municipal 5376. La Ranger era conducida por Juan José Alberto Bottero González. Y lo acompañaban Jorge Matías Romero Flores y el citado Beccari Prado.
Los efectivos hicieron descender a los ocupantes y requisaron la camioneta. Así fue que dieron con una mochila negra con vivos verdes debajo del asiento trasero. Cuando la abrieron, contenía una bolsa de nylon con un ladrillo de cocaína y una balanza digital. La droga pesó 680 gramos.

Bottero, por su parte, llevaba dinero en efectivo en billetes de distinta denominación, lo que acrecentó la sospecha de que estaban frente a potenciales vendedores de la sustancia. En marzo del 2021, el trío fue condenado en un juicio abreviado que celebró en el Tribunal Oral Federal Nº1, con el juez de Cámara Alberto Daniel Carelli.
De la sentencia se desprendió que Bottero González recibió cuatro años y dos meses de cárcel porque aseguró que la droga era suya, mientras que Flores y Beccari Prado pactaron dos años de prisión con los beneficios de la libertad condicional por una participación secundaria en el delito de tenencia de drogas con fines de comercialización. Para los investigadores, ambos no podías desconocer la presencia de la sustancia ilegal en el rodado.
Este antecedente de Beccari no es menor de cara al debate que tiene que enfrentar como el “ideólogo” del golpe en la casa del odontólogo, debido a que podría costarle prisión efectiva si es hallado culpable.
