La imputada fue escrachada en las redes sociales (se pixela su rostro).


El caso de la maestra de 23 años detenida por presuntos abusos sexuales a un alumno de 6 años de un colegio del departamento de San Martín está en pleno proceso investigativo y podría tener novedades en las próximas horas, luego de una declaración considerada clave.

Se trata de la Cámara Gesell al estudiante de primer grado que habría sufrido las agresiones físicas y sexuales hace pocos días, de acuerdo con lo denunciado por sus progenitores. Fuentes judiciales que hablaron con El Sol informaron que esa medida se iba a realizar entre este martes y miércoles (pidieron no especificar) y su resultado definirá la situación de la sospechosa en la causa.

Básicamente, las conclusiones de los especialistas que tratan con niños perturbados, para conocer analizar sus reacciones físicas y verbales sobre el hecho investigado, le servirán al fiscal para definir si envía a la cárcel a la docente.

Las fuentes agregaron que el criterio empleado por los fiscales del Este provincial en los casos de abuso en general es no ordenar los traslados a la penitenciaria hasta tanto las pruebas contra un acusado sean contundentes.

Debido a esto, una vez que el fiscal que lidera la instrucción, Tabaré Ezcurra, tenga todas las pruebas a su alcance, tomará la decisión en conjunto con el fiscal en jefe de la jurisdicción, Oscar Sívori.

Desde un principio, el caso generó un fuerte impacto en el Este provincial; a tal punto que la maestra comenzó a ser escrachada en las redes en los últimos días.

La denuncia inicial de una madre al 911 sostuvo que la maestra golpeaba y le practicaba sexo oral a la criatura luego de atarla con una cuerda. No sólo eso: el pequeño también dijo que le había mostrado videos de contenido sexual.

La presentación de la mamá del pequeño que asistía al colegio del barrio El Carmen, agregó que el niño regresaba del colegio con las manos rojas y expresando dolor. Por eso decidieron llevarlo hasta el Hospital Perrupato.

Si bien los médicos de guardia que lo atendieron no encontraron lesiones visibles, escucharon de parte de sus papás que el niño les había trasmitido actos de abuso sexual. Ante esto, dieron intervención a los ETI para ser entrevistado por un psicólogo.

Fue un profesional de la salud mental el que concluyó que el chico presentaba indicadores de abuso sexual infantil. Y extendieron su preocupación hacia un grupo de compañeros de primer grado.

Ante el temor de que existan más casos y las pruebas iniciales del caso denunciado, la Justicia ordenó de detención de la docente, la que se hizo efectiva el miércoles 6 después del mediodía.

En los últimos días, la hipótesis de que podría haber más casos se desvaneció casi por completo. La Justicia no recibió denuncias de otros padres ni tampoco otros alumnos les comentaron a sus padres haber sufrido maltrato o abusos sexuales.

“Es un caso muy sensible y que hay que trabajarlo con cuidado. No hay ningún hecho confirmado. Todo dependerá de la Cámara Gesell”, resumieron las fuentes consultadas por El Sol.

Mientras tanto, la imputada por abuso sexual agravado por la condición de guarda y corrupción de menores seguía alojada en la Comisaría 12ª con un representante legal que trabajaba en la defensa.