El futbolista Luciano Cabral, sospechoso de haber participado en el crimen de Joan Gualpa en General Alvear, declaró el viernes ante la Justicia a tres semanas de entregarse. El joven aclaró que no participó del hecho de sangre y dijo que la decisión de encarcelarlo destruyó su carrera. En los próximos días  se realizará una inspección ocular en la zona donde ocurrió el crimen así como también la audiencia pública que decidirá su futuro. 

De acuerdo a la síntesis de la declaración a la que accedió El Sol, el deportista profesional contó que el 31 por la noche iba a pasar las fiestas en la casa de sus suegros. Sin embargo, decidió quedarse en su la su casa junto a su tía (madre de uno de los involucrados), ya que ella se encuentra en un delicado estado de salud. 

Tras del brindis, se dirigió a la vivienda de los padres de su esposa para saludarlos. Luego fue al domicilio de un amigo. Cerca de las 3 regresó a su hogar junto a su esposa e hija y se acostó ya que debía despertarse temprano. 

De acuerdo al relato del jugador del Atlético Paranaense, pasaron alrededor de 3 o 4 horas cuando su tía lo sorprendió. “Luciano, Luciano, despertate que tu papá y tu primo salieron porque hay problemas con el Gualpa”, le habría dicho.

La mujer le señaló al dirección a donde se habían ido sus familiares y Cabral fue a buscarlos. En el recorrido encontró a su padre y atrás venían sus primos (los demás implicados). “Vi a mi padre sacado como nunca, con la cabeza haciendo señas de negación”, contó. Y continuó: “Lo acompañe, le pregunté qué pasó”. Su padre le habría respondido: “Mirá me parece que estos (los primos) se la mandaron así que andate de aca porque me parece que van a haber problemas”.

A pesar de que Luciano no quería irse, su padre le insistió hasta que se retiró a la casa de sus suegros. Horas después se enteró de lo que había sucedido y que su progenitor terminó detenido. 

“Durante la declaración Luciano se quebró muchas veces, lloró y le pidió al juez que por favor lo liberara”, conto su abogado.

“Destruyeron mi carrera, yo no tengo que estar aca, debería estar atras de una pelota”, dijo Cabral.

El crimen. El primero de enero cerca de las 8.30, Joan Villegas Gualpa (27) salió a comprar junto a un amigo a un quiosco ubicado en la calle Chacabuco de Alvear. Allí habría mantenido una riña con cinco hombres que comenzaron a golpearlo.

En un momento uno de los agresores tomó un escombro, encontrado en la zona, y le pegó en la cabeza. Las lesiones fueron de tal consideración que el joven quedó inconsciente. Un llamado al 911 alertó a la policía sobre lo ocurrido y cuando un móvil llegó al lugar encontró a Villegas Gualpa inconsciente.

Los médicos confirmaron que producto de las heridas sufrió hundimiento de cráneo, lo que le causó la muerte.

La Justicia detuvo a cinco sospechosos por el crimen: Juan Cabral, Luciano Cabral, Federico Olguín (18), un adolescente de 17 años y un menor de 14