El Baustista Gargantini fue una fiesta el lunes y estuvo repleto de hinchas que fueron a disfrutar del encuentro entre Independiente Rivadavia y Almirante Brown, por los cuartos de final del reducido de la Primera Nacional, que otorga un ascenso a la Liga Profesional de Fútbol.

Más allá del empate (1 -1) que dejó un sabor amargo en los fanáticos leprosos, un incidente a la salida del partido terminó por manchar el evento que se había desarrollado con total normalidad.

Fue cuando barrabravas del Azul amenazaron a un puestero para que les entregara las bebidas que estaba vendiendo en las inmediaciones del estadio. El hombre se defendió con un arma blanca, lesionó a tres hinchas y recibió un balazo.

Los cuatro heridos fueron trasladados a diferentes hospitales de Ciudad, donde recibieron asistencia médica. Mientras que en el procedimiento policial se incautó un arma de fuego, que fue utilizada para atacar a la víctima del hecho.

De acuerdo con fuentes policiales, uno de los barras y el vendedor ambulante contaban con antecedentes policiales previos. El caso está siendo investigado con la Justicia, para determinar las responsabilidades penales que les corresponden a los intervinientes.

La información sostiene que todo ocurrió minutos después de las 20, cuando ya se habían retirado la mayoría de los colectivos que trasladaban a los integrantes de Los Caudillos del Parque, la facción más violenta de la hinchada de Independiente Rivadavia.

En ese momento, en el lugar sólo quedaba un ómnibus con decenas de sujetos en el interior, algunos de los cuales descendieron mientras esperaban al chofer sobre el cruce de calles Boulogne Sur Mer y Clark.

Acto seguido, tres de ellos increparon a un vendedor ambulante de bebidas, que se encontraba junto a su pareja embarazada, para que les entregara la mercadería (cervezas y gaseosas).

El hombre, identificado como Sebastián Fabricio Nanjari Muñoz (34), se resistió al robo y sacó un arma blanca para defenderse. Allí se produjo un enfrentamiento entre ambas partes, en el que los tres barrabravas resultaron acuchillados y el puestero con un impacto de bala.

Tras el incidente, se montó un importante operativo policial en la escena, en el que actuó personal de Cuerpos Especiales, Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR), Unidad de Acción Preventiva (UAP) y la Unidad Especial de Patrullaje Capital (UEP).

De las labores de los efectivos, se logró el secuestro de un revólver calibre 32 largo, marca Detective Long, con cuatro cartuchos y una vaina percutada en el tambor. El arma se encontraba escondida entre una bandera de la Lepra, que se encontraba en el interior del colectivo en el que viajaban los sospechosos.

Asimismo, se incautó el arma blanca que portaba en una de sus manos Nanjari cuando se desvaneció en la calle, mientras pedía ayuda tras ser baleado. 

El puestero fue trasladado por una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) al Hospital Central, donde le diagnosticaron herida de arma de fuego en la pierna derecha, a la altura de la ingle, con orificio de entrada y salida. Debido a que el proyectil no le afectó una zona vital, recibió el alta médica a las pocas horas.

A ese mismo nosocomio fueron llevados dos de los hinchas acuchillados, individualizados como Federico Agustín Cano (29) y Ariel Maximiliano Mejía Lenz (31), quienes presentaban heridas de arma blanca en el muslo y en el abdomen, respectivamente. Ambos fueron suturados y se recuperaron rápidamente, por lo que no quedaron internados.

En cuanto al tercer presunto barrabrava, identificado como Manuel Alejandro Cari Cortez (19), fue llevado en un Volkswagen Vento gris particular hacia el Hospital Lencinas. Allí recibió las primeras curaciones por la herida cortopunzante que tenía en el lado izquierdo del cuello y lo estabilizaron porque estaba en estado de ebriedad.

Luego, fue derivado en una ambulancia del SEC al Hospital Lagomaggiore, donde quedó alojado, sostuvieron las fuentes del hecho.

Una vez que la situación se calmó en el lugar, trabajó personal de la Policía Científica para realizar los peritajes correspondientes, así como también pesquisas de la Unidad Investigativa Departamental (UID) de Capital y Godoy Cruz.

Con respecto a la causa penal, tomó intervención en primera instancia el ayudante fiscal Iván Bazán, de la Oficina Fiscal Nº 2 de la Comisaría Sexta. Aunque el expediente será derivado a la órbita de alguna Unidad Fiscal especializada.

Munives descartó una interna de la barra

Después de los incidentes a la salida del Gargantini, el jefe de la Policía de Mendoza, Roberto Munives habló con Canal 9 Televida y aseguró que el hecho no estuvo vinculado a la violencia entre barrabravas: “Esto está vinculado a la apropiación de lo ajeno, a un robo. No podría asegurar que es una situación relacionada a una interna dentro de la misma parcialidad”.

“Tres personas intentaron robarle a una cuarta que se resistió”, refirió el titular de la fuerza mendocina, quien explicó que el puesto es “allegado a la parcialidad de Independiente“.

Munives también agregó que “se hizo una requisa muy importante en las inmediaciones” del estadio y que permitió el secuestro del arma de fuego utilizada.

Finalmente, dejó una reflexión acerca de los hechos de violencia en el fútbol que vienen azotando a Mendoza tras la vuelta del público a los estadios: “Tenemos la esperanza de que esto va a cambiar”, sentenció.