La muerte de Liam Yuthiel Pereyra  se transformó en uno de los casos de presunto maltrato infantil más impactantes de los últimos tiempos en la provincia, según las autoridades judiciales y policiales a cargo de la investigación. El pequeño tenía un año y siete meses cuando perdió la vida producto de los golpes que sufría en el ámbito familiar, de acuerdo con lo reflejado por el Cuerpo Médico Forense.

Las sospechas siempre apuntaron contra su madre Natasha Abigaíl Delgado (23) y su la pareja de ella, Mauro Ángel Pallero (21), quienes fueron detenidos a las pocas horas de la muerte de la criatura.

En un principio, la responsabilidad de la pareja sobre el trágico final del niño estuvo en duda, pero con el paso de los días las pruebas los fueron complicando y terminaron imputados por homicidio, quedando ambos tras las rejas.

Este jueves luego de un cuarto intermedio en la audiencia de la que participaron las defensoras Ximena Morales y Marian Gil Yoma, la Justicia decidió dar un giro en la causa con relación a la hipótesis fiscal: otorgó la libertad a la pareja a cambio de una caución real de 100 mil pesos cada uno.

Fue la jueza Eleonora Arenas, del Juzgado Penal Colegiado Nº1, quien no hizo lugar al pedido de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo para que se les impusiera a los sospechosos la prisión preventiva por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía en concurso real con lesiones dolosas doblemente agravas por el vínculo y alevosía en calidad de coautores.

Esto último, se debe a que surgió de la investigación que el hermanito mayor de Liam también era blanco de los maltratos por parte de Delgado y Pallero.

Básicamente, la pareja recuperará la libertad si se hace cargo de la fianza pero continuará sometida a proceso. Fuentes judiciales confiaron a este diario que, si bien la orden de libertad es una realidad, es probable que la pareja continúe un buen tiempo en situación de encierro porque no alcanzaría a reunir el dinero fijado.

La representante del Ministerio Público y las defensoras, cada una a su turno, expusieron una serie de pruebas que fueron analizadas por la magistrada.

Entre el material probatorio de la fiscalía se destaca el informe de la necropsia que efectuó el Cuerpo Médico Forense (CMF). De ese examen al cuerpo de la criatura surgió que presentaba dos traumas externos en la cabeza y que no eran compatibles con una caída o algún hecho accidental.

Para los médicos legistas tenían características de maltrato y hasta de ser producidas con algún elemento contundente, revelaron fuentes allegadas a la pesquisa.

Esa afirmación coincidió con lo aportado por el otro hijo de Delgado durante su declaración en Cámara Gesell. El pequeño sostuvo que su madre y Pallero los golpeaban y que en ciertas ocasiones utilizaban una madera.

Tras ofrecer esa versión, el hermano de Liam también fue sometido a peritajes por parte del CMF y el resultado confirmó que decía la verdad: tenía lesiones externas compatibles con maltrato.

Por su parte, para Morales y Yoma no está confirmado que se trate de un homicidio doloso. Es más, trascendió que Delgado declaró y aseguró haber zamarreado a su hijo cuando se desvaneció por las enfermedades que padecía pero nunca con la intención de quitarle la vida.

La muerte del niño

Liam fue llevado por su madre el martes 2 de noviembre hasta el Centro de Salud Nº 26 de Las Heras. La mujer aseguró a los profesionales de ese nosocomio que el niño se había desvanecido.

Pero una médica constató que el caso era mucho más grave, por lo que lo derivó al Hospital Notti. Allí, se constató que tenía signos de un cuadro derivado de maltrato infantil y lesiones típicas del síndrome shaken baby (zamarreo de bebé), por lo que dieron intervención a la Justicia.

Ver también: La muerte de Liam: tres hipótesis en la mira y una necropsia clave

Una ampliación de los estudios médicos permitió conocer que el pequeño tenía sangrados en la región anterior y posterior del cerebro y también en la retina. A las pocas horas de ser internado, se constató que el niño presentaba muerte cerebral.

Ante eso, las autoridades judiciales ordenaron la aprehensión de la madre y su novio, quienes presentaron diferentes contradicciones a la hora de declarar, por lo que terminaron presos.

Tanto sus familiares, como los propios imputados a través de su defensa, aseguraron que son inocentes pero el Ministerio Público sostiene la acusación de un homicidio doloso. 

Con la libertad de la pareja, se abrió un nuevo escenario para la instrucción, debido a que la jueza no habría avalado la totalidad de la prueba presentada por la fiscalía. 

Es más, se analizó en su momento la posibilidad de realizar un juicio abreviado en el que Pallero y Delgado reconocerían el delito de homicidio culposo (sin intención y con pena máxima de 5 años de cárcel), aunque no hubo acuerdo en primera instancia.