“Yo no tuve absolutamente nada que ver con lo que le pasó a Norma. Nunca se me cruzó por la cabeza, no está en mi ese tipo de cosas”, así comenzó su declaración frente al jurado este martes Leonardo Hisa, en el juicio por el asesinato de su esposa Norma Carleti, ocurrido hace tres años en Tunuyán.
Fue un día agitado en el debate que se desarrolla en el Auditorio de la Municipalidad de Tunuyán. En el comienzo de la jornada declaró Juan Carlos Guerrero, quien se desligó junto a sus hijos del hecho de sangre y apuntó duramente contra fiscales, jueces y abogados que pasaron por la causa.
Luego, fue el turno del ex legislador radical, quien también aseguró ser inocente, dijo que tenía una buena relación con la víctima, explicó que el acuerdo por el divorcio ya estaba cerrado antes del asesinato e insistió con la hipótesis del robo.

Hisa comenzó contando cómo vivió la madrugada del 5 de marzo de 2018, cuando la empresaria frutihortícola fue ultimada: “Fue una noche espantosa, recibí una llamada avisándome de que Norma había sufrido un robo y no se encontraba bien.
El acusado orquestador del crimen aseguró que en la escena el ayudante fiscal Frick estuvo unos 20 o 30 minutos en el interior de la casa de Carleti y que cuando salió dijo que “no era un robo y que era algo pasional”.
Y agregó que a partir de eso empezaron a “sindicarlo como autor” y que “Roxana Carleti (hermana de Norma) comenzó a agredirlo”.
En medio de su declaración se vio interrumpido por gritos en su contra, a lo que respondió entre lágrimas: “Eso mismo que ustedes acaban de escuchar es lo que me pasó esa noche, todo el tiempo así”.

Por otro lado, brindó precisiones del proceso de separación, el cual empezó en 2015 cuando decidieron con Carleti vivir en casas separadas: “Queríamos salvar nuestro matrimonio y pensábamos que esa podía ser la forma”, refirió.
Pero, detalló que fue recién a finales de 2017 cuando decidieron avanzar con el divorcio y que al cabo de un mes habían llegado a un acuerdo, por lo que entendía que no tenía una mala relación.
Luego, contó las diferencias que hubo en el acuerdo de divorcio: “Ella tenía tres hijos y yo tenía dos y quedaba desbalanceado. Tratamos de hacer otro acuerdo, no fue una negociación fácil”, afirmó.
En ese momento, apuntó contra la querella y la familia de Carleti, quienes lo acusaron de mandar a matar a la mujer para quedarse con sus propiedades. Y sostuvo que jamás se investigó la hipótesis del robo, criticando duramente a la Fiscalía.
Tras eso, se quebró y parecía no poder continuar con su declaración, por lo que su abogado le preguntó si estaba en condiciones de continuar, a lo que Hisa respondió positivamente.
Acto seguido, el letrado le hizo algunas preguntas, pero nuevamente el ex legislador estalló en llanto y debieron frenar la declaración.
Leonardo Hisa se encuentra imputado por homicidio agravado por el vínculo, por ser en contexto de violencia de género (femicidio) y por precio o promesa remuneratoria, en calidad de instigador.
En el caso también se encuentran acusados Juan Carlos Guerrero, como partícipe necesario, y sus hijos, Kevin y Alexis, como coautores materiales.
La hipótesis de la Fiscalía sostiene que Hisa contrató a los Guerrero para asesinarla a cambio de una importante suma de dinero.
